El bolero, Patrimonio cultural inmaterial de Cantabria

Más de 30 grupos. Más de 200 músicos de bolero en Cantabria.

Mas de 500 concierrtos de bolero anuales

Algunos Grupos de bolero de Cantabria:

Jueves de Boleros…………….. …….más de 25 miembros

Agrupación Puertochico………….. más de 25 miembros

Agrupación Sardinero…………….. más de 25 miembros

La banda del Aserradero….…..… 9 miembros

Tempo de Bolero………….……….. 6 miembros

Los Castos………………………..…... 5 miembros

Hot café fusión…………………...…. 5 miembros

Mariachi Cantabria………………… 5 miembros

Divertia………………………..………. 4 miembros

Antonio Borja……………………….. 4 miembros

Cocó Muñoz …………………………. 4 miembros

Barrio Latino……………………...... 4 miembros

Mabel Sierra cuartet………………. 4 miembros

Son 4…………………………………….. 4 miembros

Trío Camina……………..……….….. 3 miembros

Toda una vida boleros y mas…...3 miembros

trío Los Carabelas……………..….. 3 miembros

Trío Covadonga………………..…... 3 miembros

Bohemios trío………………………...3 miembros

Solo dos y un bolero…………….... 3 miembros

Obsoletos trío……………………..… 3 miembros

flores para Gardel……………....... 2 miembros

Duo Santander……………….......…2 miembros

Los Norteños………………………... 2 miembros

Flores para Gardel…………….….. 2 miembros

Dúo Alfiles………………………..….. 2 miembros

Trío horizonte………………………...2 miembros

Doble o nada…………… …………... 2 miembros

Manuel y Nanín ……………………. 2 miembros

Duo Candilejas……………….…..… 2 miembros

Duo Veracruz………………..…….… 2 miembros

Los tres del norte………………...… 2 miembros

Eder Paiva bolero…………..…..…. 2 miembros

Sito………………………………………. solista

Juan Carlos………………….…..…… solista

Lazarón …………………………..…... solista

Walter Gala …………………..….….. solista

Nanin Rodríguez…………..………. Solista

Hermes de la Torre……………..… musico solista

Juian Carlos Solar………..……….. solista

Otros grupos de bolero de Cantabria:

Piel Canela…………………………….......…. 8 miembros

El Tumbao sexteto……………..…………… 6 miembros

VozyPiano Trío…………………..……….…. 3 miembros

Quinteto Lástima……………………….…... 5 miembros

Sangre Morena……………………………..… 5 miembros

Desafinado bolero…………….…………..… 5 miembros

Marcela Morena y su trío del alma: …..4 miembros

Siguaraya…………………………….………… 3 miembros

Iliana Casanueva y Robert Itrich:…..… 2 miembros

Conciertos de Bolero en Cantabria

Al cabo del año, se programan en Cantabria más de 500 conciertos de bolero

Programación semanal ( 7 conciertos semanales)

- Cada Martes del año de 8:30 a 22:00 el ciuclo “Boleros Incendiaros” en Casa Miguel, en Corbán

- Cada miércoles del año, a las 19:30 horas, el mejor bolero cubano en directo en Bodegas Mazón de la mano del maestro habanero Hermes de la Torre, sobrino del gran Benny Moré

- Cada jueves par del año, una descarga improvisada de pura trova y bolero en Casa Inés, en Bezana, a cargo de algunos de los miembros de Jueves de Boleros.

- Cada Viernes, un concierto de bolero en el Centro Gallego ( Calle Peñaherbosa) de Santander

- Cada Sábado, en Bodegas Mazón, el bolero de Hermes de la Torre.

- Cada Domingo al mediodía, en Bodegas Mazón de Santander, el bolero de Juan Carlos Solar.

- Cada Domingo, el son y el bolero de Son 4, en la Granja Cervecera de Miengo.

Cada semnana hay, además, otros dos o tres conciertos de bolero, a cargo de los varios grupos de bolero de ProBoCa.

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

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septiembre 09, 2009

El bolero en Santander de 1940 a 1970

Hablar de la relación entre España y América es hablar de Bolero. Este género de raíces españolas define como ningún otro el canto en español de modo que, aún con su difusión y universalización, es un fenómeno que identifica y homogeniza la noción de ‘latinoamericano’ y evoca la unión entre España y todos los países de centro y Sudamérica Esta relación se produjo a través del comercio transatlántico que tenía como principal puerto español en Santander (sede de la principal naviera transatlántica de Antonio López, Marqués de Comillas) y que durante 250 años unió fluidamente Santander con la Habana y Veracruz (en la fotografía, el puerto de Santander en 1830), y especialmente desde finales de 1859 con salida cada 11 días a través de buques de vapor, por lo que este próximo año 2010 se cumplirán los 150 años de servicio regular entre Santander y La Habana. Una de estas fragatas, "la Montañesa", quedó inmortalizada por D José María Pereda en la novela "Sotileza".

La importancia del bolero en Cantabria tiene una base histórica incontestable, pues certifica su presencia en nuestra región desde los primeros comienzos de este género musical a finales del siglo XIX , (traído al puerto de Santander desde los puertos de la Habana y Veracruz, comunicados por los vapores de Don Antonio López) pues precisamente La Habana y Veracruz, fueron los focos de expansión del bolero y su comunicación constante hizo inevitable que empezaran a oírse habaneras y boleros en los muelles y en las largas travesías, en boca de los marineros, que pasaron de boca en boca y de corazón a corazón quedando como seña de identidad musical de barrios enteros como el de "Puertochico" de Santander..
De Cuba proviene no sólo el nombre (heredado del bolero Español), sino que se acepta que mientras aún Cuba era una provincia española, apareció el primer Bolero: "Tristezas", escrito por el cubano José ‘Pepe’ Sánchez en Santiago de Cuba en 1886, doce años antes de la independencia de Cuba. Sindo Garay y Alberto Villalón lo expandieron a la Habana y de ahí hacia los puertos mejor comunicados con esta: en el Caribe a Veracruz y a Puerto Rico y en España a Santander, encontrando un fuerte valedor y promotor en las asociaciones de indianos en Cuba y otros países Americanos (como “la casa montañesa” o la “Casa de Asturias” auténticos liceos de la cultura), así como en los círculos igualmente aristocráticos de Santander, que empezaba a ser la referencia europea en la moda de los veraniegos “baños de ola” y recogía de América el tango y el bolero como los modernos estilos musicales de moda de principios de siglo.
Está reconocido que el bolero nació en Cuba cuando esta era aún provincia española y españoles eran -técnicamente por tanto-, los trovadores santiagueros que le dieron su forma inicial, pero sobre todo eran españoles los indianos que apoyaron al bolero y le dieron el empuje necesario a todos los niveles, y no sólo el apoyo económico que brindaron con su mecenazgo a las músicas y las artes en América, sino que indianos como el tenor canario Adolfo Colombo fueron responsables directos de la expansión inicial del bolero cubano por el caribe..

(En la fotografía, el indiano Adolfo Colombo - atrás en el centro- primera voz del cuarteto Villalón - en la imagen-, responsable de la introducción del bolero en México y autor de la primera grabación de bolero de la historia).


Empapado del “bel canto” de la ópera y de la zarzuela (más del gusto de los indianos que eran económicamente quienes los demandaban), el bolero dejó de ser música de cantinas y peñas para evolucionar a música “culta” de serenatas, que se interpretaba en lugares como el casino de la Habana o en la Casa de Asturias, auténtico liceo del mecenazgo indiano de las artes, más acorde a la moral de principios del siglo XX – de hecho, el primer bolero no se bailaba-, donde su toque romántico y melancólico le permitió adaptarse a los gustos de las clases más altas y pudientes (casi todas indianos), extendiéndose, como la zarzuela entre los círculos culturales de América y España, quedando la habanera, el son, el danzón, la guaracha, el mambo y el cha cha cha, para gustos de las clases más populares.
Aún hoy se mantiene viva esa distinción en Santander, pues entre los humildes marineros ha quedado la Habanera prendida en el canto popular, escuchándose de modo habitual en las cantinas, mientras que el bolero sigue siendo interpretado en círculos culturales más restringidos. Es precisamente la ausencia del apoyo económico de los indianos montañeses y la práctica desaparición de una programación de bolero en radio, televisión o en el cine, lo que relegó a este género del protagonismo en la música romántica, por la balada anglosajona promocionada hasta la saciedad y por la imposición mercantilista de modas musicales efímeras entre la juventud, lo que hizo desviarse del bolero a tríos como "los Carabelas" y concede el valor y heroicidad a tríos como "los Brisas", que se han mantenido firmes a este género en Santander durante más de cincuenta años. No obstante, la programación de la santanderina Radio Rabel, y la apuesta de cineastas como Pedro Almodóvar por el bolero, figuras como Moncho, Dyango o la jovencísima Tamara, junto a iniciativas como las del cántabro Juan Carlos Calderón de producir el nuevo bolero de Luis Miguel, ha hecho reavivar este género en España. Si bien en los tiempos modernos ha decaído el interés por patrocinar las relaciones hispano – americanas tanto a nivel cultural como comercial entre los puertos de la Habana, San Juan, Veracruz y Santander, que han alimentado el bolero en Cantabria, el bolero en Santander se ha mantenido vivo y presenta una importante actividad, porque tiene profundamente sembrada en su acervo cultural la raíz que plantaron los indianos en el corazón de los cántabros, y así ha demostrado florecer sin el riego y el apoyo con el que cuentan otros géneros más promocionados como la balada anglosajona y las modernas músicas que se proyectan entre la juventud.

Así, con el paso del tiempo, tras estos 150 años de comunicación transatlántica privilegiada del puerto de Santander con La Habana y Veracruz, tanto la habanera y el bolero recuerdan el sentir del indiano montañés, que puso las raíces y cimientos de estos géneros musicales junto a sus palmeras y sus casonas. Basta observar el monumento al indiano que preside Peña Cabarga, para hacerse una idea de la importancia del indiano montañés en la historia de nuestra región, y de igual modo, el mero hecho de saber que no existe un coro de ronda montañés que no incluya una habanera o un bolero como “Santander” o “Mirando al mar” en su repertorio, es suficiente para entender que el bolero en Cantabria forma parte de su folclore, siendo en este aspecto un caso único en España, como afirma el investigador y experto en folclore, Fernando Gomarín.

No es una casualidad que el bolero y la habanera se mantengan en puertos como Cádiz, Barcelona (y los puertos mediterráneos), Santa Cruz de Tenerife y muy especialmente Santander, pues estos son, precisamente, los puertos transatlánticos españoles que tenían comunicación con América. Sobre todos los otros puertos, que han conservado la habanera como parte de su folclore, Santander destaca por conservar vivo, además, el bolero como herencia inmaterial de los muchos indianos que fueron y volvieron cruzando el mar.

En la primera época de expansión del bolero (de 1890 a 1930) Santander es famosa por sus baños de ola, llenándose de visitantes que reclamaban, además, espectáculos musicales de moda entonces, como el bolero y el tango, que le llegaban de América pues su puerto era la referencia de la comunicación transatlántica, como demuestra que el puerto de Santander recibiera casi 28.000 soldados repatriados de Cuba (en la fotografía el vapor Alfonso XIII). La programación musical del Gran Hotel Sardinero y del Hotel Hoyuela (inaugurados en 1876 y 1877 respectivamente) incluía a principios del siglo XX los nuevos aires melódicos americanos, siendo su programación musical especialmente “moderna” entonces,sobre todo desde 1912, al ser elegida Santander por los reyes para su veraneo durante los siguientes 17 años, de modo que el bolero, junto al tango y al charlestón, - todos géneros americanos- causaban auténtico furor, propiciado por la aparición de los discos de acetato y vinilo, en la década de los veinte y los treinta, traídos por los indianos en los vapores americanos, y el avance tecnológico de la Radio

En 1940, la principal voz de difusión del bolero en América, en la emisora XEW Mejicana, era el santanderino Emilio Tuero Cubillas “El barítono de Argel” (en la fotografía adjunta), quien fue elegido por la propia compositora Consuelo Velázquez, para estrenar el bolero “Bésame mucho”.

En esa época aparecen los primeros grupos de bolero en Santander, y así en la década de los cuarenta se formó el trío “Los Tres del Norte”, dirigidos por un jovencísimo Alberto Lemaur – que aún canta bolero en Santander – al tiempo que en América empezaron los grandes tríos de guitarra como “Los Tres Reyes”, “Los Tres Caballeros” o el famoso trío “Los Panchos”.

La década de los cincuenta fue especialmente prolífica para el bolero en Santander, pues se fundaron numerosos tríos, como Los Brisas” (en 1957), con los hermanos Víctor y José Luis Santiago y Julián Rodríguez “nanín”, que se mantienen con idéntica formación y nombre en la actualidad, y el trío “Piedras Blancas” (en 1956), con Ernesto Alonso, Enrique Parapar y Víctor Blanco, que posteriormente recibieron el nombre de Los Bahía y Los Tres Bahía, hasta que la discográfica Movieplay les cambió el nombre, bautizándolos como Los Carabelas, con el que se mantienen en la actualidad. Tanto “Los Brisas” como “los Carabelas” han recibido del Ayuntamiento de Santander sendos homenajes por sus cincuenta años en los escenarios, manteniendo viva la herencia musical de los indianos montañeses.

La década de los cuarenta y cincuenta también fue la década de las grandes orquestas tropicales que incursionaban en el bolero, después las orquestas al estilo ‘big band’ y así, llegaron a existir en Santander diez orquestas que realizaban su programación durante todo el año en distintos locales de la capital y de otras localidades de la provincia, como cuenta el pianista Valentín Díaz Prieto, que ha acompañado al piano a Jorge Sepúlveda (en la fotografía de la izquierda), a Antonio Machín, y a la misma Josephine Baker, entre otros, en las noches del “York Club”, “La Cabaña”, “La Riviera”, Chiqui y de la “Belle Epoque” de Santander, entre muchos otros.

Podría decirse que durante más de treinta años (1935-1970) el bolero se mantuvo como habitual en la programación musical santanderina, siendo progresivamente desplazado por nuevas músicas como el jazz –que tuvo una importante programación en el “Drink Club” auspiciada por Juan Carlos Calderón, organizándose un festival de jazz pionero en España- el rock y músicas “hippies” del momento. Tan sólo la constancia del trío “Los Brisas” y la pervivencia del bolero en el cantar popular, apoyado por la programación cinematográfica mejicana que se proyectaba en las salas y en la televisión, y el movimiento "camp", mantuvo el bolero en nuestra región. Juan Carlos Calderón, famoso por éxitos como “Eres tu” o “Tómame o déjame”, marchó a Miami donde siguió componiendo y produciendo cada vez más música romántica, hasta convertirse en uno de los mayores productores de boleros de España en la actualidad, produciendo, entre otros, al mejicano Luis Miguel, responsable del resurgimiento del género romántico por excelencia. Juan Carlos Calderón es, por derecho propio, el máximo exponente del bolero a nivel mundial que ha tenido Santander, superior, si cabe, a la merecidísima fama de ídolo del canto y del cine que tuvo el también Santanderino Emilio Tuero Cubillas "El barítono de Argel" y es un orgullo para todos los santanderinos ser paisanos de estas dos figuras del bolero.

La Asociación ProBoCa ha creado un grupo de investigación para apoyar la tesis de que el bolero es el legado inmaterial cultural del indiano montañés, que lo trajo a bordo de los barcos que atracaban en puerto santanderino, y lo trajo con él, llenando las estancias de las casonas, de las fiestas y de las serenatas, trayendo la habanera y el bolero como “nuevos estilos de música” de los que eran mecenas en América y que, gracias a los indianos, quedaron para siempre prendidos en el acervo histórico sentimental de Cantabria, del mismo modo que quedaron las raíces de sus palmeras, recordándonos para siempre su periplo americano.

Este grupo de investigadores y musicólogos se encuentra coordinado por Don Antonio López López, experto en la copla popular como género musical y estudioso de Gerald Brenan (autor entre otras obras de Al Sur de Granada, El Laberinto Español o La Copla Popular Española), al que acompañan eruditos en la historia musical de Cantabria como Doña Rosa Conde, profesora de historia de la música del conservatorio de Santander, investigadora de la música que se interpretaba en Cantabria desde principios del siglo anterior y autora de varios libros al respecto, y la titular de la cátedra de musicología de Oviedo, que ha escrito varios estudios sobre el bolero en el norte de España, el secretario del Ateneo de Santander, Don Federico Lucendo Pombo, conocedor como ningún otro de las relaciones seculares entre la montaña y América, y profesores de historia americana de la universidad de Cantabria, (donde se ha escrito el mejor libro sobre mecenazgo indiano en América), la colaboración de Don Juan González, experto en el legado educativo de los indianos en Cantabria, inspector de educación y fundador del museo de la escuela de Cantabria, así como Don Fernando Gomarín, musicólogo experto en la música tradicional de Cantabria, entre otros.
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La Asociación ProBoCa cuenta con ocho grupos de bolero de Cantabria y sólo en 2008 promovió 102 conciertos de bolero, lo que da idea de la vitalidad del bolero en nuestra región, a lo que se une la pervivencia de Alberto Lemaur (que tenía un trío de bolero en los años cuarenta), Valentín Díaz Prieto (que tocaba el piano acompañando a Machín y a Sepúlveda en los años cincuenta) o los tríos de los años cincuenta " los brisas" y "los Carabelas".

El bolero no sólo nació como género musical en la época de mayor afluencia indiana a América, sino que las sucesivas olas de expansión de este género musical, coinciden de igual modo con los años en los que más montañeses decidieron embarcar rumbo a América desde el puerto de Santander.

Puede afirmarse que el bolero fue “LA BANDA SONORA DEL INDIANO MONTAÑÉS” y, de igual modo que les acompañó durante toda su estancia en América, regresó con ellos impregnando los lugares natales de los indianos donde, junto con las palmeras, se plantó, dando vida y sabor de América, quedando como herencia para las posteriores generaciones en Cantabria.

Santander tuvo comunicación transatlántica con Cuba desde 1859. Son pues 150 años de comunicación con América que han dejado una huella imborrable en muchas familias montañesas. Si bien inicialmente fueron La Habana en Cuba y Veracruz en Méjico los destinos del la mayor parte de los indianos montañeses, estos fueron distribuyéndose por toda América, recibiendo en cada época y en cada país un baño de un estilo diferente de bolero. Hubo, lógicamente, indianos que decidieron probar fortuna en el bolero, consiguiéndolo espectacularmente emigrantes del norte de España como Demetrio González (asturiano), en la fotografía de uno de sus discos que le valió el sobrenombre de "el charro español", Gregorio Barrios (bilbaíno), y Emilio Tuero Cubillas (santanderino), quienes embarcaron desde el puerto de Santander y llegaron a ser grandísimas figuras del bolero internacional.

El mismo Agustín Lara reconocía que el bolero llegó a Méjico a través del puerto de Veracruz (destino final de los transatlánticos de la empresa del indiano Antonio López, Marqués de Comillas) y sabido es que Sindo Garay llevó el bolero al puerto de Puerto Rico, del mismo modo que Alberto Villalón lo hizo en Méjico con su cuarteto (del que era cantante otro indiano canario, Alberto Corona), y realizó la primera grabación de bolero de la historia. Estas grabaciones acompañaron a las gramolas de muchos indianos de vuelta a Cantabria, y sonaron muchas veces en su estancia en América y en España, acompañándoles en los largos trayectos de los vapores transatlánticos. Las primeras emisoras de radio (la propia “CADENA SER” de Santander incluída) transmitían boleros cantados en directo, lo que contribuyó a afianzar en nuestra región el legado musical que trajeron los indianos.

Si la influencia del puerto y la de la propia radio no fuera suficiente para apoyar el legado musical que los indianos trajeron de América, la presencia en Santander de los Reyes Don Alfonso XII y su esposa la Reina Cristina (en el paseo de su nombre se alza la estatua del bolerista Jorge Sepúlveda) hizo de Santander la referencia cultural de su época en España y la influencia de los más famosos indianos se hizo evidentísima. A pesar de que bolero tuvo fuertes competidores en el Charlestón y el Fox- trot, no quedó relegado, como el tango y la habanera, a las numerosas cantinas de marineros del puerto (debido sobre todo a considerar esto género americanos como “antiespañoles” por la reciente herida de la separación de las colonias de ultramar), sino que gracias a la zarzuela, que siguió incluyendo boleros en su entreactos, se mantuvo “de moda” y así fueron numerosos los temas de bolero que se interpretaron en el Gran Casino de Santander o en la Real Sociedad de Tenis. Mientras, el bolero se constituía en el rey indiscutible de la canción en todo América, incluidos los poderosos Estados Unidos que ya entonces comenzaban a utilizar los medios de comunicación como propaganda, radiando la balada anglosajona y el joven rock and roll que, con tal difusión, acabó por desbancar de su trono al bolero.

(En la fotografía, una imagen actual de los baños de ola que se celebran cada Julio en Santander, rememorando los años de esplendor cultural y social del Santander de principios de siglo, en la época dorada del primer bolero)

Como se puede constatar, el Bolero ha marcado profundamente una huella en Santander y su presencia se siente mucho en nuestro ser colectivo por el ambiente romántico que impera en la propia forma de ser del montañés, de modo que ha habido una "resurrección" del bolero en nuetra región como lo demuestra la existencia de más de ocho grupos de bolero en Cantabria entre los que se encuentra el trío “los Brisas” que, gracias a su trayectoria, el bolero se ha enriquecido, dándole mayor peso, valor y tradición. Es precisamente ese sabor a tiempo lo que hace del bolero una de nuestras instituciones culturales más consistentes y, el hecho de que ahora el bolero no sea precisamente un género musical que arrastre masas, lo ha convertido en un genero intimo, que está dentro de nuestro ser, ya sea la mente y el corazón, pues ha quedado en Cantabria como herencia inmaterial del indiano montañés para todas las generaciones posteriores.

1 comentario:

  1. Magnnífico trabajo ilustrativo de Santander y su relación historica con el Bolero a traves de
    de los Indianos Cantabros en America.-

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