El bolero, Patrimonio cultural inmaterial de Cantabria

Más de 30 grupos. Más de 200 músicos de bolero en Cantabria.

Mas de 500 concierrtos de bolero anuales

Algunos Grupos de bolero de Cantabria:

Jueves de Boleros…………….. …….más de 25 miembros

Agrupación Puertochico………….. más de 25 miembros

Agrupación Sardinero…………….. más de 25 miembros

La banda del Aserradero….…..… 9 miembros

Tempo de Bolero………….……….. 6 miembros

Los Castos………………………..…... 5 miembros

Hot café fusión…………………...…. 5 miembros

Mariachi Cantabria………………… 5 miembros

Divertia………………………..………. 4 miembros

Antonio Borja……………………….. 4 miembros

Cocó Muñoz …………………………. 4 miembros

Barrio Latino……………………...... 4 miembros

Mabel Sierra cuartet………………. 4 miembros

Son 4…………………………………….. 4 miembros

Trío Camina……………..……….….. 3 miembros

Toda una vida boleros y mas…...3 miembros

trío Los Carabelas……………..….. 3 miembros

Trío Covadonga………………..…... 3 miembros

Bohemios trío………………………...3 miembros

Solo dos y un bolero…………….... 3 miembros

Obsoletos trío……………………..… 3 miembros

flores para Gardel……………....... 2 miembros

Duo Santander……………….......…2 miembros

Los Norteños………………………... 2 miembros

Flores para Gardel…………….….. 2 miembros

Dúo Alfiles………………………..….. 2 miembros

Trío horizonte………………………...2 miembros

Doble o nada…………… …………... 2 miembros

Manuel y Nanín ……………………. 2 miembros

Duo Candilejas……………….…..… 2 miembros

Duo Veracruz………………..…….… 2 miembros

Los tres del norte………………...… 2 miembros

Eder Paiva bolero…………..…..…. 2 miembros

Sito………………………………………. solista

Juan Carlos………………….…..…… solista

Lazarón …………………………..…... solista

Walter Gala …………………..….….. solista

Nanin Rodríguez…………..………. Solista

Hermes de la Torre……………..… musico solista

Juian Carlos Solar………..……….. solista

Otros grupos de bolero de Cantabria:

Piel Canela…………………………….......…. 8 miembros

El Tumbao sexteto……………..…………… 6 miembros

VozyPiano Trío…………………..……….…. 3 miembros

Quinteto Lástima……………………….…... 5 miembros

Sangre Morena……………………………..… 5 miembros

Desafinado bolero…………….…………..… 5 miembros

Marcela Morena y su trío del alma: …..4 miembros

Siguaraya…………………………….………… 3 miembros

Iliana Casanueva y Robert Itrich:…..… 2 miembros

Conciertos de Bolero en Cantabria

Al cabo del año, se programan en Cantabria más de 500 conciertos de bolero

Programación semanal ( 7 conciertos semanales)

- Cada Martes del año de 8:30 a 22:00 el ciuclo “Boleros Incendiaros” en Casa Miguel, en Corbán

- Cada miércoles del año, a las 19:30 horas, el mejor bolero cubano en directo en Bodegas Mazón de la mano del maestro habanero Hermes de la Torre, sobrino del gran Benny Moré

- Cada jueves par del año, una descarga improvisada de pura trova y bolero en Casa Inés, en Bezana, a cargo de algunos de los miembros de Jueves de Boleros.

- Cada Viernes, un concierto de bolero en el Centro Gallego ( Calle Peñaherbosa) de Santander

- Cada Sábado, en Bodegas Mazón, el bolero de Hermes de la Torre.

- Cada Domingo al mediodía, en Bodegas Mazón de Santander, el bolero de Juan Carlos Solar.

- Cada Domingo, el son y el bolero de Son 4, en la Granja Cervecera de Miengo.

Cada semnana hay, además, otros dos o tres conciertos de bolero, a cargo de los varios grupos de bolero de ProBoCa.

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

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Lo más leído de ProBoCa

noviembre 30, 2009

50 años de rebeldía de un indiano montañés en Sierra Maestra y el bolero de Emilio Tuero en plena segunda guerra mundial

El bolero pertenece al reino del alma y del corazón y transciende a avatares políticos y sociales. Hay que remitirse a "Lamento Borincano" de Rafael Hernández para encontrar, en 1929, el primer bolero que trata, siquiera veladamente, el tema social hablando de las penalidades del "jibarito" o descendiente de español, en el Puerto Rico de entonces. Así, en Cuba, Puerto Rico y Méjico (altares donde el primer bolero alcanzó su más excelsa altura), la temática del bolero no se impregna con las guerras ni revoluciones: En plena guerra mundial, el santanderino Emilio Tuero canta "bésame mucho" y en La Habana nunca deja de sonar el bolero (el bolero son o el bolero-filin de César Portillo de la Luz) mientras el montañés Enrique Trueba luchaba junto a Fidel Castro en Sierra Maestra. Habría que remitirse al bolero "Martí" de Alberto Villalón, cuando había formado con Ignacio Piñeiro el célebre "Sexteto Nacional", para encontrar uno de los escasísimos y rarísimos ejemplos de bolero con una mínima connotación política, pues tal bolero habla de una sola cosa: la pasión. Y es que la pasión se impone siempre en la escala de valores del ser humano, y así, el bolero ocupa un lugar muy por encima de las cambiantes modas, ideologías, crisis económicas, y espejismos modernos que aún no han pasado - como lo ha hecho el bolero durante estos 124 años (pues en 2010 se cumplen 125 años de la composición del primer bolero de la historia: "Tristezas" por el santiaguero Pepe Sánchez)- por el filtro del tiempo que es, en definitiva quien concede el título de "eterno" o "universal" a un género musical o a una forma de sentir, que es en esencia el BOLERO. Si parece mucho tiempo, basta con recordar que hace excasamente cinco años murió la autora del bolero más versionado de la historia: "Bésame mucho": Consuelito Velázquez.

Cuba y Méjico son de Santander las dos alas... dice la frase que se escucha en Santander, y es que detrás de casi todos los acontecimientos americanos ha estado como testigo directo un cántabro y, desde luego, todos los acontecimientos americanos han dejado y siguen dejando una huella en este lado del Atlántico. Una relacción bidireccional que el periodista Federico Lucendo Pombo se encarga de alimentar cada viernes desde su programa "La otra España". En este caso, es la pasión - la misma que ensalza el bolero y lo entroniza como género universal- la que une a dos cántabros en America: la pasión por el bolero del santanderino Emilio Tuero y la pasión sentimental e íntima por la justicia social, del natural de Arredondo Enrique Trueba.

Hace poco, en este blog celebramos el 20 de Noviembre como aniversario del sexteto "Tempo de Bolero", que revitalizó el bolero en Cantabria, fundando la Asociación ProBoCa. El 20 de Noviembre de 1515 se acepta como el aniversario de la fundación de La Habana por Diego Velázquez y el 20 de noviembre de 1958, el Comandante en Jefe de las tropas rebeldes, Fidel Castro, dirige personalmente la batalla de Guisa, que marca el comienzo de la definitiva ofensiva revolucionaria. Meses antes, un cántabro de Arredondo, Enrique Trueba, compañero de Sierra Maestra y finalmente abogado de Fidel Castro, guiaba al periodista Enrique Meneses para realizar la primera crónica de la revolución cubana. Finalmente, el 1º de enero de 1959, Batista abandona el pais, hace 50 años. La Asociación cubana en Santander tiene ya en 2009, 43 años, con figuras emblemáticas para Santander como el dirigente de los Astilleros del Atlántico, Manolo Almeida o el publicista Víctor de la Sota.

También en Méjico, el 20 de Noviembre de 1910 se conmemora el inicio de la revolución de Francisco Madero. Apenas tres años antes, concretamentre el 5 de julio de 1907, el cuarteto Alberto Villalón había llevado a Veracruz el bolero "tristezas" cantado por el indiano Adolfo Colombo, que en Méjico se conoció como "El beso", dentro de la compañía de variedades de Raúl del Monte de tipo bufo-cubano, ( que ya llevó en dos ocasiones a México a los trovadores Villalón, Adolfo Colombo y Miguel Zabala, entre 1902 y 1904). La semilla que sembraron fue decisiva ya que en el "Ruiseñor Yucateco" -cancionero meridiano publicado en 1908-, aparecen las letras de algunos boleritos y entre ellos se encuentra"Tristezas", (" el beso"), lo que indica la popularidad de ese bolero en México. Es esa primera expansión del bolero por los puertos del caribe - y podría decirse que también a los puertos transatlánticos con privilegiadas comunicaciones con el caribe como Santander- donde se escuchan los bolero por vez primera. He aqui una jugosa anécdota:

"Cuando yo trabajaba en los bares del puerto de Veracruz –dijo Agustín Lara a Sindo Garay en La Bodeguita del Medio- me llamaban enormemente la atención los boleros que escuchaba en boca de pescadores y marinos cubanos, con ese estilo desconocido hasta entonces".

Apenas tres años después, en 1912 - en plena revolución mejicana de Emiliano Zapata- llega a Veracruz, procedente de su Santander natal, Emilio Tuero Cubillas, empapándose como todos los indianos montañeses de entonces, de tango y bolero. En 1930 ya era cantante profesional, conocido como "El barítono de Argel" y responsable directo del mayor y más importante medio difusor del bolero de la época: la emisora de radio XEW de Méjico, donde trabajó como pianista en 1941 una jovencísima Consuelo Velázquez. El próximo 22 de Enero de 2010 se cumpliran cinco años de la muerte de Consuelo Velázquez, autora entre otros, del bolero "Bésame mucho", interpretado por vez primera por el santanderino Emilio Tuero Cubillas en 1941. La Asociación Cultural ProBoCa ya está trabajando en un homenaje a esta compositora universal, que declaró haber compuesto el bolero "Bésame mucho" porque le “salió del corazón”, a los diecinueve años, cuando, según diría después, “era muy formal y ni siquiera había besado a nadie, ni sabía lo que era un beso”.

En el año 2010 hará, pues, 69 años que un santanderino cantase el bolero que lanzó a la fama a Consuelo Velázquez. La excepcional pervivencia del bolero en nuestra región es la prueba evidente de la secular relación entre México, Cuba y Santander a todos los niveles, pues está enraizada en lazos familiares y sentimentales durante generaciones. Una relación que siempre pondera el sagaz periodista santanderino Federico Lucendo Pombo -gracias al cual Santander puede presunir de ser la única ciudad de España en tener una estatua dedicada a un bolerista español: Jorge Sepúlveda - recordaba la intervención en la primera crónica periodística de la historia sobre los combatientes en Sierra Maestra, del indiano de Arredondo Enrique Trueba (uno de los doce rebeldes de Sierra Maestra, que fué abogado y compañero de Fidel Castro) y que sirvió de imprescindible enlace al periodista Enrique Meneses con Vilma Espín -esposa de Raúl Castro- para realizar la primera crónica sobre Fidel Castro y el "Che" en Sierra Maestra, publicado por el "Paris Match" el 8 de Marzo de 1958, y que también recoge la autobiografía de Juana Castro, titulada "Mis hermanos: la historia secreta", descalificada por el Ministerio de Cultura de Cuba. Federico Lucendo Pombo acababa sus "Historias del castrismo eterno" (en "el Diario Montañés", lunes 30 de Noviembre de 2009) con otro bolero de Consuelo Velázquez: "Amar y querer", haciendo referencia a su letra " lo que pudo haber sido y no fue":

Porque no han de saber
que te amo vida mía
porque no he decirlo
si fundes tu alma
con el alma mía

No importa si después
me ven llorando un día
si acaso me preguntan
diré que te quiero
mucho todavía

Se vive solamente una vez
hay que aprender a querer y a vivir
hay que saber que esta vida
se aleja y nos deja
llorando quimeras

No quiero arrepentirme después
de lo que pudo haber sido y no fué
quiero gozar esta vida
teniendote cerca
de mi hasta que muera

Quizá la mejor versión de este bolero sea la de José José:



Consuelo Velázquez nació en Ciudad Guzmán, en el estado mexicano de Jalisco, el 21 de agosto de 1916. A los cuatro años, su tío le regaló un pequeño piano del que arrancó con facilidad varias melodías que habían llamado su atención. Su padre, un soldado con alma de poeta, aceptó que compatibilizara la escuela con el pentagrama y al comenzar la secundaria, ya era pianista, carrera que acabó en Mejico, tras la muerte de su padre en la escuela del palacio de Bellas Artes, donde se licenció en 1938 como pianista concertista y maestra de música.

La naciente emisora de radio XEW, la más popular de México y la más importante de latinoámerica, la contrató para un programa de música clásica donde era presentada por el locutor como “un prestigioso músico europeo”. Allí se enamoró de ella el director de programación de la emisora, Mariano Rivera, quien le pasaba a Emilio Tuero, compañero y cantante de la emisora XEW, algunos de sus boleros, cuya autoría achacaba Consuelo a una amiga imaginaria. Entre ellos, el bolero "Bésame mucho", fue interpretado por "El Barítono de Argel" (sobrenombre artístico de Emilio Tuero Cubillas- el primer bolerista de Santander-, en la fotografía) en 1941, en plena segunda guerra mundial.


Andy Russell grabó "Bésame mucho" tres años más tarde que Emilio Tuero, cuando medio planeta se hallaba implicado en la guerra, y la canción se extendió como un himno por las emisoras y las bocas de todo el mundo. Bésame mucho permaneció tres meses en el primer lugar de las listas de éxitos en Estados Unidos, mientras en el cine triunfaban María Félix (junto a la que Emilio Tuero protagonizó varias películas, entre ellas "Vértigo") o Dolores del Río para los papeles clásicos de mujer latina. La fama de Consuelo Velázquez hizo que quisieran conocerla Esther Williams, Rita Hayworth, Orson Welles, Errol Flynn, Clark Gable y el propio Walt Disney, al que rechazó un contrato, porque deseaba y casarse con el compañero de Emilio Tuero, Mariano Rivera, con quien tuvo dos hijos, Mariano y Sergio Rivera (a quien dedicó el bolero "cachito" que inmortalizara Nat King Cole). No obstante, el bolero "Bésame mucho" sirvió para acompañar diversas películas de la época de oro del cine mexicano, igual que lo haría en el futuro con innumerables filmes, como A toda máquina en 1951 (protagonizada por Pedro Infante y donde interpretó "Bésame mucho") o Moscú no cree en lágrimas, que en 1980 obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera.

Mariano Rivera- su marido- fué, además de jefe de programación radial de la XEW, uno de los mejores directores artísticos de la industria discográfica mexicana y el promotor de compositores intérpretes como José Alfredo Jiménez, Pérez Prado, Los Tres Diamantes o Benny Moré.

El grupo germen de los Beatles -The Silver Beatles, con Lennon, McCartney y Harrison- interpretaba unos años antes los primeros versos del bolero en español. También pedirían ser besados como si fuera la última vez, hasta en más de veinte idiomas distintos, cantantes como Frank Sinatra, Ray Conniff, Nat King Cole, Diana Ross, Sara Montiel, Omara Portuondo, João Gilberto o Plácido Domingo entre muchísimos otros, teniendo desde 1996 el record Guiness como la canción en español más versionada de la historia.

El éxito de Consuelito Velázquez fue más allá de Bésame mucho, de hecho aceptó la presidencia de la SOGEM -Sociedad de autores de méjico-(la"SGAE" mejicana), que en la actualidad preside otro gran bolerista: Roberto Cantoral y cuyo secretario también es el bolerista Armando Manzanero. Hasta Pablo Milanés y Martirio, también diversos intérpretes cantaron su Verdad amarga, mientras que la canción Cachito, compuesta para su hijo Sergio mientras lo tenía sentado en su regazo, fue un éxito en Italia y España además de arrullar a toda una generación de mexicanos. También Que seas feliz fue varias veces popular, en voz de Los Tres Ases, Lucho Gatica y Luis Miguel, y aún son muy conocidas las canciones Al nacer este día, Anoche, Aunque tengas razón, Los pequeños detalles, Volverás a mí o Déjame quererte. Pedro Infante cantó un Yo no fui (en la película "a toda máquina") que medio siglo después siguen interpretando los mariachis. Por cierto que puede considerarse al cántabro Alberto Mazón - nacido en San Sebastián Garabandal- el mayor "fan" mundial de Pedro Infante (de quien el mismo Javier Solís era declarado admirador) pues recientemente ha comprado la tumba del cantante de Sinaloha.

Como anécdota, les contaré que la única canción que Pedro Infante interpretó en inglés fué precisamente "Bésame Mucho" y lo hizo en la película "A toda máquina" y con ello conquistó el corazón de la protagonista - y de todas las chicas del lugar-, que le confundían con "Frank Sinatra".

Emilio Tuero, como Alberto Mazón dejaron en Méjico su declarado amor por el bolero y con él la declaración de que el bolero es la herencia que los indianos dejaron en Santander para posteriores generaciones. Gaspar Pumarejo (creador de la primera televisión en latinoamérica en La Habana), y Enrique Trueba (recientemente fallecido en Miami y cuya familia regentaba una fábrica de café en Cuba), dejaron su ilusión, su empuje, su comprometido entusiasmo por Cuba, demostrando que para los indianos montañeses, Cuba es también "la montaña" y que, como decía al principio, Cuba y Méjico son de Santander las dos alas...orillas hermanas unidas por lazos que saltan fronteras e ideologías y que permanecen unidos por los hilos más sólidos que pueden unir a los hombres: los del cariño sincero, el mismo cariño y amor al que le compuso Consuelo Velázquez tantísimos boleros. Pues el bolero jamás ha tenido otra bandera ni otra ideología que no fuera el amor. De eso se trata en este blog.

noviembre 20, 2009

ProBoCa "la otra España" de Federico Lucendo Pombo: un vuelo radiofónico Santander-Méjico

Pocas veces la vida nos concede la oportunidad de conversar con un auténtico caballero, de esos que parecen surgir de un bolero "de los de toda la vida". La ocasión se presentó el viernes 20 de noviembre de 2009, hablando de boleros en el programa "La Otra España", de Radio Cope.


En esta ocasión, Manuel Encabo y Antonio López -como representantes de la asociación ProBoCa-, fueron entrevistados por el periodista santanderino Federico Lucendo Pombo - todo un auténtico caballero- en el programa "La Otra España", que dirige desde hace más de veinte años, inicialmente desde Radio Ser y últimamente desde Radio Cope, todos los viernes de 19 a 20 horas. Un programa que en 1998 recibió de la Fundación Liberal José Martí, ubicada en Madrid, el primer premio Libertad por «su permanente defensa de los valores democráticos en América Latina» y que tiene una grandísima audiencia por su contrastada calidad.



Ese 20-N (que en España siempre suena al aniversario de la muerte de Francisco Franco, pero que también coincide con el aniversario de la muerte del anarquista Durruti, de quien Lucendo comentó que tenía un hermano falangista, confirmando el carácter fraticida de aquella guerra civil española), se habló de múltiples aniversarios que ocurrieron en América, como el propio 494 aniversario de la fundación de La Habana (el 20 de Noviembre de 1515 por Diego Velázquez con la asistencia de Narváez y Casas comenzada el 25 de julio y celebrada inicialmente en San Cristóbal, el 16 de Noviembre) y el aniversario de la primera revolución programada de la historia: la revolución mejicana que Francisco Ignacio Madero programó para las seis de la tarde de un 20 de Noviembre de 1910 en Méjico, en la que se alzaron Emiliano Zapata en Morelos y Orozco y Pancho Villa en Chihuahua, entre otros (algún día hablaremos de "la bandida", Graciela Olmos, que casó con un capitán de Villa y tiene un hueco en el altar del bolero junto a Agustín Lara). Pero sobre todo, se habló del bolero en Santander, y en particular del segundo aniversario del sexteto "Tempo de Bolero", revitalizador del bolero en Cantabria y fundador de la Asociación ProBoCa.
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Ni que decir tiene que, dado el carácter del programa "La Otra España", se habló sobre la relación de los montañeses con América, haciendo énfasis especial en la relación secular de Santander con el bolero (comentamos que el bolerista santanderino Emilio Tuero Cubillas fué el primero que cantó el bolero "Bésame mucho" hace setenta años y el también santanderino Gaspar Pumarejo, que fué productor de radio y televisión - de hecho construyó la primera televisión de latinoamérica-, fué uno de los mayores impulsores del bolero de todos los tiempos en Cuba y Puerto Rico), comentándose cómo Calzada y Restegui - ambos nacidos en Cuba- fueron responsables de programar los teatros y los cines santanderinos, continuando y fomentando la afición en los teatros donde ya desde principios de siglo se programaban actuaciones de bolero y de tango, como la de Carlos Gardel el 23 y 25 de febrero de 1928... recordando que fueron precisamente las compañías de teatro y zarzuela las responsables de difundir el bolero, pues en ellas viajaron desde la Habana a principios del siglo XX (en el inicio de la primer expansión del bolero por el caribe), Alberto Villalón hacia Méjico y Sindo Garay hacia Puerto Rico, y que, dado que Santander era entonces el principal puerto transatlántico de España, se puede suponer que sería de los primeros lugares en programar actuaciones de bolero en España, lo que sitúa a nuestra ciudad a la cabeza de la historia del bolero en nuestro país.
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Se habló de que la investigación que Antonio López dirige sobre la relación entre los indianos montañeses y el bolero, sigue ese sutil rastro en la historia de Santander, encontrando con dificultad testimonios de la presencia y la actuación de Gardel en el teatro Principal, que se hospedó en el actual hotel Central que antes se llamaba Hotel Ignacia, (documentado en una tarjeta enviada desde Argentina de puño y letra del mismo Gardel a Carlos Pombo, guardada en la Casona de Tudanca) y con muchísima más dificultad, la presencia de compañías de teatro americanas. Se habló en definitiva y por supuesto, mucho, muchísimo, de la situación del mundo del bolero en Cantabria, conversación que siguió mágicamente- sin proponerlo- el recorrido de otra efeméride: la llegada a Santander del aviador Juan Pombo y su avioneta "Santander", en un vapor desde Veracruz, en Noviembre de 1935, tras completar el primer vuelo Santander- Méjico DF de la historia. Todo perfectamente engarzado, como si de un collar se tratase, con el verbo fácil y ágil de este periodista santanderino.

Además de su labor como secretario del Ateneo de Santander, Federico Lucendo Pombo abandera la causa del Sahara y luce con orgullo su pasión por la República de Nicaragua (Federico es corresponsal de la agencia de noticias nicaragüense IPI y delegado en Cantabria de la Fundación Hispano-Cubana). Viajero infatigable, conoció personalmente a Olga Guillot en Miami, y a muchísimos boleristas, pues este periodista es de los "de la vieja escuela": de esos que hacen de una entrevista un auténtico placer y, sin embargo, indagan, investigan, se documentan.... El aspecto de caballero, reforzado por un bigote que me recordaba al personaje de Hércules Poirot, inquieto, curioso, atento, educado, investigando cada rincón de tu perfil para elaborar un suculento relato ante los micrófonos de la radio. Para mi, su facilidad de expresión no desmerecía a la de su primo, el laureado escritor santanderino Álvaro Pombo, pues lograba conectar con amenidad, profundidad e interés con los oyentes de un modo vivo, y ágil, fresco y agradable, que hizo que la hora de entrevista se convirtiera en un auténtico placer.


Federico Lucendo Pombo tiene motivos no sólo para parecer un caballero, sino para serlo con "todas las de la ley": su bistatarabuelo fué Don Juan Pombo - el Marqués de Pombo-, artífice del "Santander, capital cultural europea" de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El mismo que construyera el Gran Casino, el Gran Hotel Sardinero y el Gran Balneario del Sardinero - lugares donde, más que probablemente, se interpretaron los primeros boleros de la historia de España- y bisnieto del Teniente General Arsenio Linares Pombo que había defendido, al frente del 4º cuerpo, la plaza Santiago de Cuba frente al ejército americano, el 8 de julio de 1898, en la época en que allí vivían Pepe Sánchez, Alberto Villalón y Sindo Garay (los primeros boleristas de la historia), y que aparece como personaje en la novela de Emilio Salgari "La capitana del Yucatán" (ed. Saturnino Calleja de Madrid).
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El heroismo y la entrega parece ser la seña de identidad de los Pombo, no en vano un tío-abuelo de Federico, D. Juan Pombo Ibarra, fué el primero en realizar un vuelo Santander-Madrid allá por 1913 y un hijo de éste (tio de Federico), Juan Ignacio Pombo realizó la gesta de enlazar Santander y Méjco DF con una avioneta deportiva British Aircraft modelo Eagle 2 bautizada con el nombre de "Santander": salió un 12 de Mayo de 1935 desde el aeródromo de "La Albericia" en Santander rumbo a Méjico con escalas, llegando el 16 de Septiembre de 1935 al aeropuerto de Balbuena en Mejico DF, un vuelo por etapas de 15.300 kilómetros y unas 75 horas efectivas de duración. Fué, como ya he comentado, esta efeméride (su llegada de vuelta a Santander en Noviembre de 1935) la que, como por encanto, constituyó el hilo conductor del programa:
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"La otra España" y el vuelo de Juan Pombo:

La Albericia- Sevilla-Casablanca- Sahara

Situándonos en Santander, nombramos a Machín y a Jorge Sepúlveda (únicos boleristas que, como tales, tienen estatuas en España, Machín en Sevilla y en el caso de Sepúlveda por mediación de Federico Lucendo Pombo en el paseo de la Reina Victoria de Santander) y prácticamente, y sin haberlo propuesto, seguimos la ruta de su tío el aviador Juan Pombo (en cuya plaza está la casa de Marcelina de Aguirre, madrina de José Martí, donde el héroe cubano se quedó varios días) y así, empezamos hablando de Santander, para hablar de Andalucía (con la antología de la copla de Gerald Brennan que ha acabado editando Antonio López - profesor de ingles y doctor en filología inglesa- colocándole como uno de los mayores expertos en música popular española, recordando la canción "Granada" y el schotish "Madrid" de Agustín Lara de fondo (que por cierto tiene sendas estatuas en Madrid y Granada agradeciéndole ambas composicones - no como bolerista-), y con nombres relacionados con Brennan, como Huge Thomas, Paul Preston y Ian Gibson). Del mismo modo como Juan Pombo hizo escala en Madrid para dirigirse a Sevilla, y de alli a Casablanca y Villa Cisneros en el Sáhara, recordamos el compromiso de Federico Lucendo con la causa saharahui, pues él personalmente considera el deber moral de España de apoyar y ayudar por todos los medios a sus antiguas provincias y en especial a la del Sáhara, proponiendo una manifestación el día siguiente en Santander.

Descanso antes de cruzar "el charco"

Envueltos en la magia de ese hilo conductor no intencionado, continuamos el viaje de Juan Pombo, y como hizo cuando llegó a San Luis de Senegal tomando tierra en Bathurst, antes de iniciar la travesía atlántica, nos tomamos como él un descanso en el programa "la Otra España", y escuchamos al sexteto "Tempo de Bolero" en el bolero "silencio" en una grabación en directo desde la sala Cormorán en la segunda playa del Sardinero de Santander, preparándonos para hablar de bolero americano, pues al tiempo de recordar el 2º aniversario del sexteto de bolero santanderino, recordamos a los oyentes el privilegio de disfrutar los 53 años de bolero del trío "Los brisas", mencionando también al primer trío de bolero de Santander: "Los tres del Norte", fundado en 1945 por Alberto Lemaur, dedicándole amables saludos a su hija, periodista del santanderino Diario Montañés.

Llegada a Natal y Bogotá

La odisea que llevó a Juan Pombo a Natal, en Brasil, y de ahí a Paramaribo y a Puerto España, (desde donde parte para Maracaibo, Barranquilla y a Bogotá), llevó allí también el programa "La Otra España" a hablar de Venezuela y Colombia, y no sólo se habló de Hugo Chávez, sino del bolero que se hace en Santander con sabor a Colombia: el bolero-cumbia del quinteto "Los Castos", y de los varios grupos que hacen bolero suramericano en nuestra ciudad, desde el bolero-bossa brasileño del cuarteto Jatobá (que actuaba ese mismo viernes 20 en "Los viernes de bolero junto al mar" del antiguo restaurante Rhin y que fué un rotundo éxito), del bolero de la agrupación de más de 20 miembros, los "Jueves de bolero" que cada dos jueves actúan en el restaurante "Casa Inés" de Bezana y del bolero del septeto "La banda del Aserradero", todos ellos miembros de la Asociación ProBoCa de Santander.

LLegada a Méjico DF

El mismo hechizo hizo que siguieramos sin pensarlo siquiera, el periplo de Juan Pombo, que llegó a los mandos de su "Santander" el día 3 de Agosto a Panamá y de ahí a Costa Rica, donde le operan de apendicitis, y tras recuperarse, vuela a Guatemala y llega el 13 a Veracruz aterrizando el 16 de Septiembre de 1935 en el aeropuerto de Balbuena en Méjico DF, donde es recibido tanto por la colonia hispana como por los mejicanos como un héroe. Y así, de héroes hablamos en en programa, de gente abnegada que dejó sus casa para embracar a América en tiempos difíciles, indianos que llegaron a Cuba y a Méjico y se enamoraron del bolero, como Albero Mazón, el montañés de San Sebastián de Garabandal que compró la tumba de Pedro Infante hace unos meses, y de aquellos que volvieron y fomentaron la cultura en Santander, como Nicolás Calzada (padre de Juan Calzada, director del Palacio de Festivales de Santander) y Marcos Restegui (dueño entre muchos otros, del cine "Capitol" de Santander, considerado uno de los mejores teatros de su época) y de la relación estrechísima con la Cuba natal de estos productores, que deja en Santander grupos de bolero de fuerte influencia cubana, como "Bolero.son", liderado por el cubano Hermes de la Torre y el cuarteto "Sólo dos y un bolero", que hacen bolero-feeling, el estilo que lideró Olga Guillot, fuertemente influenciado por el jazz, que otorgan a ProBoCa enorme calidad y variedad de sus plantemaientos y estilos de bolero .

Epílogo del programa

Como sus antepasados, Federico sigue tendiendo puentes entre ambas orillas, fiel a la tradición de los barcos transatlánticos que partían de Santander rumbo a La Habana y Veracruz durante 250 años, y en los que embarcó su tio Juan Pombo en Veracruz con su avión "Santander", siguiendo la única ruta que se podía tomar para venir a España - pues a pesar de su vuelo, no hubo un vuelo comercial hasta bien entrada la década de los 60 en el siglo XX-, llegando a la preciosa bahía de Santander en Noviembre de 1935. Si grande fue su recibimiento en Méjico, apoteósico fue su llegada a la capitalidad cántabra. Desde aqui, la asociación ProBoCa propone ese mismo honor para Federico Lucendo Pombo, pues, como su tío, cada viernes viaja a América y nos hace sentir que el corazón de Santander sigue latiendo en todos esos lugares donde llegaron nuestros indianos, haciendo de cada programa suyo, un vuelo transoceánico con escalas.
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Una hora de bolero y de historia, en la que no se dejó de hablar de sentimiento y de amor, que une ambas orillas del atlántico, como marca el marchamo del programa "La Otra España" de este genial periodista montañés, cuya banda sonora es del santanderino Juan Carlos Calderón, uno de los mayores productores de bolero de la actualidad en el mundo.

noviembre 16, 2009

Nicolás Calzada y Marcos Restegui: indianos montañeses cubanos, promotores de la cultura y directores de todos los teatros de Santander.

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Cuando entre los investigadores del bolero está reconocido que este género musical, que en 2009 tiene 124 años, se expandió gracias a las compañías de teatro (Villalón y Sindo Garay viajaron en compañías de teatro e incluso circos, para difundir inicialmente el bolero a Méjico y Puerto Rico) y zarzuela (de hecho, el mismo Ernesto Lecuona escribió muchísimos boleros para ser representados en los entreactos de laz zarzuelas) y gracias al impulso del cine muy posteriormente, resulta paradógico que la programación de todos los teatros y cines de Santander -y por antonomasia, la difusión cultural de Cantabria- haya estado en manos de indianos (o sus descendientes) en las últimas décadas, pues si bien Santander ha sido una de las "Capitales culturales europeas del siglo XX" gracias al impulso de sus "baños de ola", la importancia de sus muchísimos teatros y centros culturales, como el Gran Casino -con un teatro con más de mil personas de aforo a principios del siglo XX- o el teatro "Capitol", demuestra la importancia que han tenido tanto el cine como el teatro en Santander, como medios privilegiados de difusión cultural, junto con la literatura, la pintura y la música, y que en nuestra ciudad han definido el modo de expresarse y de vivir de varias generaciones.

En Santander, la secular relación con América no sólo ha propiciado que fueran indianos los santanderinos que prograban espectáculos culturales en el siglo XX, sino que las condiciones económicas, sociales y culturales de principios de ese siglo - y aún de finales del XIX- (entre ellas, no sólo la vuelta de los indianos, su inyección económica y apoyo cultural, sino la situación como uno de los lugares principales de turismo europeo y el principal centro cultural español de entonces para la alta burguesía y la aristocracia) favorecieron una demanda excepcional de espectáculos en Santander, tanto de teatro (donde se incluye el bolero que viajaba con las compañías teatrales) como de zarzuela y de cuantas novedades musicales hubiese en el momento: el fox- trot, el charlestón, el bolero y el tango (los tres últimos provenientes de América y llegados gracias a la privilegiada comunicación transatlántica de Santander) que causaban "auténtico furor" según las crónicas periodísticas de entonces.

Antes de la aparición del cine en Santander, el gusto por el teatro en lo que era la “capital cultural europea del siglo XX” rozaba casi el delirio, pues la alta burguesía española que veraneaba en Santander atraída por la fama de los “Baños de ola” reclamaba espectáculos musicales y teatrales, contagiando el gusto por la escena a los cántabros, de suerte que Santander se convirtió en plaza obligada para todas las compañias españolas y americanas (esta últimas favorecidas por las excelentes comunicaciones transatlánticas del puerto de Santander). Santander se convirtió en un centro romántico de primer orden en la poesía, la literatura, el teatro, la pintura y, como no, la música. Ese carácter romántico, que llegó a exportar a Méjico y a Cuba a finales del siglo XIX (antes de que que compusiera el primer bolero de la historia), ha sido una de las señas de identidad de Santander.

Ya en 1833, la reina regente María Cristina (madre de Alfonso XII), decretó una amnisitía que permitió la vuelta a Santander de escritores como Telesforo de Trueba y Cosío, que junto con Gumersindo Laverde y posteriormente Amós de Escalante (Santander, 1831-1902), instauraron el carácter romántico que caracterizará a la ciudad hasta hoy en día.Por su parte, poetas y dramaturgos indianos montañeses como Casimiro del Collado (Santander 1821-1898) y Fernando Velarde (Hinojedo 1823-Cuba 1881), se convirtieron en representativos del romanticismo en México y en Cuba respectivamente, en una época en que Cuba era una provincia más de España y cuyo estilo poético influyó en el modo de expresión del primitivo bolero, el primero de los cuales fue fechado en Santiago de Cuba en 1885, en pleno movimiento romántico.

El teatro que hasta entonces había escenificado en Santander José Fernández de Bustamante (utilizando gran espectáculo con números de magia y música en escena), fué sin duda inspirador de los autores santanderinos de teatro romántico de finales del XIX y principios del XX. Entre ellos, es imprescindible destacar a Evaristo Silió (Santa Cruz de Iguña, 1841), que editó en 1897 varias piezas teatrales, y a don Enrique Menéndez Pelayo (Santander 1861-1920), hermano menor de Don Marcelino, que escribió y estrenó en Santander varias piezas teatrales, como “Las noblezas de Don Juan”. El mismo José María de Pereda (Polanco 1833- 1906) comenzó escribiendo comedias bajo el título de “Ensayos dramáticos” (1869), derivando a la novela, género que le hizo célebre, en especial “sotileza”, donde refleja el Santander de finales del XIX. Por supuesto, la figura de Don Marcelino Menéndez Pelayo (Santander 1856) marca un hito el la literatura española: Murió en su Santander natal el 19 de Mayo de 1912 a las siete y media de la tarde; mientras, se celebraba en el Teatro Principal de Santander un concierto de la Orquesta Sinfónica dirigida por el maestro Arbós quien, al tener noticia del fallecimiento de Menéndez Pelayo, decidió de inmediato cambiar el programa, interpretando la marcha fúnebre del Ocaso de los Dioses de Wagner, con todo el auditorio puesto en pie. Santander era a principios del siglo XX -con esta anécdota basta para inmaginarlo-, la capital cultural europea en la época de la primera expansión del bolero al otro lado del Atlántico.

Desde que en 1847 aparece el primer anuncio de promoción de los “Baños de Ola” en “La Gaceta” de Madrid, visitaron la ciudad, por la propiedad salutífera de sus baños, el Rey Amadeo de Saboya y posteriormente la reina Isabel II, atrayendo a la mayor parte de la alta burguesía española y de la aristocracia, que comenzaron a construirse lujosas villas entre los pinares del Sardinero, como la "Villa Piquío" (Que llegó a ser consulado de Chile). En 1870 el periodista José Antonio Del Río lideró desde las páginas de “El Correo de Cantabria” el proyecto de crear en el Sardinero un complejo cultural que atendiera las demanadas de la clase alta que frecuentaba la ciudad, construyéndose la ermita de San Roque (bajo la que se encontraba la cueva conocida como “La concha”) y la casa Pombo. Don Juan Pombo, Marques de Pombo construyó en 1874 el Gran Hotel Sardinero y el primer Casino, donde se celebraban conciertos y bailes para los veraneantes. Para facilitar el acceso hasta la plaza del Pañuelo (hoy plaza Italia y donde también se situaba el Balneario del Sardinero), el Marqués de Pombo construyó un tranvía, que ya en 1882 llevaba muchísimas personas al sardinero, en detrimento del tradicional Salón de Baile “ El Campestre”, en Numancia, en el corazón de Santander, hasta el punto que tuvo que ampliarse el primitivo Casino en 1890 con un salón con capacidad para mil personas y tres salones de bailes y lectura, junto con una salón “japonés” y otro de billar. El éxito de las actuaciones del Gran Casino, del Gran Hotel Sardinero y del Balneario el Sardinero fué tan grande que se decide volver a ampliar el Casino en 1916. y se urbaniza la alameda de la Cañía y de Celestino Cacho, llamándola “Avenida de los Hoteles”, construyéndose los hoteles “Coloma” (hoy “Hoyuela”), “Coterillo” (ya desaparecido),”París”, “Roma” y el desaparecido hotel “Inglaterra". Tan grande fué el éxito del Sardinero a finales del siglo XIX, que se decidió construir un segundo tranvía por la costa, llamado “Gandarillas” (en la fotografía). Poco a poco, los carruajes de caballos fueron siendo sustituídos por los novedososos coches y ya en 1920 se hace la primera calle para automóviles denominándola “Paseo de Agusto González Linares” en honor al oceanógrafo cántabro.

El Sardinero se llenó con mujeres de aparatosos sombreros y hombres con sombreros "canotiers" abarrotando literalmente el paseo del Sardinero, según recogen fielmente numerosas postales desde 1914 como las de la pequeña fotografía de la izquierda. Mientras, el trasiego de pasajeros y mercancías que iban y venían de América en los distintos vapores, fomentando una burguesía cada vez más próspera, la llegada de los primeros "veraneantes" (por lo general de la alta burguesía), la inyección de capital de América y de los ricos indianos que rivalizaban con la rancia y rica aristrocracia española, hizo de Santander el escaparate del buen gusto y y el escenario de todas las vanguardias de principios del siglo XX, de suerte que los tres estilos musicales provenientes de América (el tango de suramérica, el bolero de centroamérica y el charlestón de norteamérica) causaban, según los periódicos de la época, auténtico "furor".

De este modo, con sus comunicaciones transatlánticas, la inyección de capital de América, la elección como principal centro de ocio de la burguesía y la aristocracia española de finales del siglo XIX y casi la mitad del siglo XX, Santander se convirtió en la capital romántica de la cultura, inspiradora de muchísimos escritores, como a Benito Pérez Galdós, que desde 1892 refiere a su finca “San Quintín”, junto al Sardinero, todas sus obras, o a Emilia Pardo Bazán que en 1894 le visita (frecuentaba el balneario de Ontaneda), como Ricardo León, José Estrañí, José Montero, Juan Campuzano, y el oceanógrafo Augusto G. Linares, Enrique Menéndez Pelayo, Enrique García Cueto (Padre de María Blanchard)... abriendo las puertas culturales para Marcelino Menéndez Pelayo, Gregorio Marañón y un poco más tarde a Gerardo Diego. Escritoras como Concha Espina (Santander 1877- Mazcuerras “Luzmela” 1955), Vicente de Pereda (Santander 1881-1950), Manuel Llano (Sopeña 1898-1938) o Luis Redondet y López-Dóriga (Santander 1875-1972) o la poesía de José de Río Sanz (Santander 1884-1964) llena de evocaciones a la mar, como también inspiró a Jesús Cancio (Comillas 1885-1961) fueron fieles reflejo del esplendor cultural del Santander de aquellos años. El mismo Ramón y Cajal era asíduo veraneante en Santander, convertida en capital cultural por mérito propio.

La inspiración de Santander y el apoyo cultural que brindaban las instalaciones hoteleras y balnearias, así como el club de Tenis o el Ateneo, que surgieron por el empuje cultural reclamado por la burguesía y la aristocracia que compartía los “Baños de ola” con la propia monarquía española durante el primer tercio del siglo XX (los Reyes Alfonso XIII y María Cristina veranearon en Santander casi 20 años), junto a la importancia de la labor de divulgación cultural de numerosos indianos, creó unas condiciones ideales para el apoyo de otras artes, como la música y la pintura. En esta última, continuadores del insigne pintor don José Madrazo y Agudo de ascendencia santanderina, destacan pintores como Juan Antonio Gaya Nuño, Clara Trueba Cosío y Tomás Campuzano y, de modo especial, Casimiro Sainz (Matamorosa 1852- 1898), Rogelio de Egusquiza (Santander 1845-1915), Agustín Riancho Mora (Entrambasmestas 1841- 1929) y Manuel Salces (Campoo 1861-1932). Otros aprovecharon la excelente comunicación con América como Ángel Espinosa y Gerardo Alvear, o la comunicación con vapor con Francia, como César Abín y la insigne María Gutiérrez Blanchard (Santander 1881- Paris 1930) y después Antonio Quirós. José Solana y Francisco Gutiérrez “Pancho” Cossío dejaron lienzos memorables en Santander, abriendo la puerta cultural a Luis Quintanilla, Fernando Calderón, Ángel Medina, los hermanos Fernando y Martín Sáez, Julio de Pablo, Miguel Vázquez y Ángel de la hoz. Todo ellos, como el recientemente desaparecido Enrique Gran, pueden dar prueba del apoyo incondicional que los ricos indianos montañeses han prestado a los artistas cántabros durante todo el siglo XX.

En el teatro santanderino del siglo XX brilló con luz propia Eusebio Sierra de la Cantolla (Santander 1850- 1922), autor de numerosos obras de teatro y de zarzuelas musicadas por Chapí, Albéniz, Valverde, Chueca y Bretón, estela que ha continuado el dramaturgo cántabro Ricardo López Aranda. La zarzuela fué un género que nació paralelo a la copla, al flamenco y al mismo bolero, de suerte que en Cuba - y presumiblemente en España- los entreactos de la misma se "rellenaban" con composiciones de bolero (incluso el maestro Lecuona (1865- 1963) compuso muchos boleros para este fin).

La afición al teatro en Santander venía, pues "de antiguo" y tenía no sólo una gran demanda, sino que su oferta se enriquecía con compañías de teatro y orquestas españolas, francesas y, sobre todo, americanas, en una época en la que la comunicación con América se hacía principalmente desde el puerto santanderino (hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX no existieron vuelos transatlánticos, siendo el vapor el único medio de transporte a América). Así, se levantaron muchísimos teatros, que se convirtieron posteriormente en polivalentes salas de cine, como el Gran Cinema, donde actuó Carlos Gardel del 23 a 25 de febrero de 1928, la sala Narbón, el salón popular Victoria, el cine Cervantes, el cine España, el cinema Sotileza, el Gran Casino, el cine Mónaco, el cine Coliseum y el cine Roxi, así como el teatro Los Ángeles, el teatro Santander y el Cine Capitol en Santander, y los cines Avenida y Garcilaso en Torrelavega.

Sabido es que el bolero se transmitió inicialmente gracias a las compañías de teatro (Sindo Garay fué en una de ellas a Puerto Rico y Alberto Villalón viajó varias veces con otra a Méjico, siendo ambos los responsables de la primera expansión del bolero por el caribe)por o que resulta muy probable que esas mismas compañías, al viajar a España trajeran consigo los primeros boleros. Santander, con su amplísima red de teatros y sus público excepcionalmente ávido de nuevas músicas y diversiones, se convierte así en uno de los lugares de España donde se interpretaron los primeros boleros. Entre todos los lugares, estos boleros se interpretaron con muchísima probabilidad en algunas de las instalaciones novedosísismas que se construyeron en torno a la actual plaza de Italia (el Gran Casino, el Gran Hotel de Sardinero y el Gran Balneario del Sardinero, junto con los hoteles y las salas de fiesta de la recién inaugurada "avenida de los hoteles". Recientemente, la Asociación Cultural "ProBoCa" (que aglutina a la práctica totalidad de grupos de bolero de Cantabria) ha recuperado el primitivo escenario del Gran Balneario del Sardinero (en la fotografía de 1902, conocido por los santanderinos como "Antiguo Restaurante Rhin"), como uno de los lugares donde más que probablemente se interpretaron los primeros boleros de la Historia de España, realizándose conciertos de bolero cada viernes, tal como se hacía hace cien años.

La estrechísima relación con América que ha mantenido Santander durante 250 años de comunicación transatlántica, ha dejado su huella en la cultura de nuestra ciudad, de modo que la práctica totalidad de los teatros de Santander han sido dirigidos por indianos o hijos de estos nacidos en América, entre ellos destacan Don Nicolás Calzada y Don Marcos Restegui.

Hijos de indianos montañeses, Don Nicolás Calzada Ruiz y Don Marcos Restegui Vega nacieron en la hermosa isla de Cuba, volviendo a la tierra de sus padres cuando eran apenas unos adolescentes, a bordo de los vapores de la empresa naviera de otro indiano, Don Antonio López, Marqués de Comillas, para continuar sus estudios en Santander, donde se iniciaron como promotores culturales de teatro y cine, dirigiendo numerosas salas en Santander y Torrelavega. He aqui un breve semblante de ambos indianos ilustres:

Nicolás Calzada nació en la finca azucarera Aranguito, donde llegaron a trabajar sus padres desde su Santander natal, situada la localidad cubana de Melena del Sur, en el departamento de Güines, en La Habana, un 20 de Agosto de 1920. Con veinte años vuelve a Santander para acabar sus estudios en la bilbaina escuela de comercio, donde desarrolla una vocación de empresario de teatro y cine. A pesar de su juventud, con apenas 22 años, convence a su padre para invertir en su sueño de hacerse empresario de teatro y el 3 de Noviembre de 1942 compra el Teatro Pereda (en la imagen de una postal de la época) a la empresa Román y Gredillo. Con el paso del tiempo, Nicolás Calzada acabó comprando o explotando el Gran Cinema, la sala Narbón (en la fotografía de la época), el salón popular Victoria, el cine Cervantes, el cine España, el cinema Sotileza, el Gran Casino, el cine Mónaco, el cine Coliseum y el cine Roxi.
Fue concejal del Ayuntamiento de Santander de 1964 a 1967. Murió el 11 de Febrero de 1974 en Santander. Su hijo, Juan Calzada, es el actual director del Palacio de Festivales de Cantabria, la institución que lidera el panorama cultural de nuestra región y que se encuentra en los primeros puestos de España en importancia, entre otras razones, por su excelente programación del Festival Internacional de Santander, FIS, reconocido como uno de los 10 Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España por la UNESCO.
De madre cubana y padre santanderino, nació Marcos Restegui Vega el 2 de Julio de 1921 en Guanacaboa, en Cuba, donde estudió hasta los quince años, embarcando a Santander con la intención de coninuar sus estudios, aunque tuvo la mala fortuna de llegar justo en 1936 al inicio de la guerra civil española. No obstante, acabó sus estudios de comercio en Santander y, entró a trabajar en el cine Alameda, propiedad de un tio suyo, donde encontró su verdadera vocación de empresario de teatro, por lo que el 8 de junio de 1942 le compra a su tío el teatro Alameda. Después, adquiere el teatro Los Ángeles, el teatro Santander y el Cine Capitol, y los cines Avenida y Garcilaso en Torrelavega. Además fué director del Gran Casino del Sardinero desde el año 1969 al 1988. Un ataque al corazón le hurtó la existencia un 9 de Octubre de 1992 en Roma. El escritor Francisco Revuelta en su libro "Dueños de sueños", refleja con excepcional precisión los detalles del matrimonio Restegui-Vega, los padres de Marcos Restegui, donde cuenta:

"Aquel Marquitos, nacido en Guanacoa y llegado de adolescente a Santander, siendo hombre resultó empresario con magnífica visión de futuro: en los años cuarenta apostó por un modo sano de divertirse que iba calando en la juventud española: el llamado séptimo arte. Don Marcos, apasionado de la nueva industria, se dedicó a elegir/eregir varios cines en la capital de la Montaña, con lo que dotó a Santander de espectaculares salas de proyección cinematográfica, considerándose una de ellas, "Capitol", como la mejor, en su día, de Europa; hoy pocas la pueden superar a pesar de los años pasados desde su inauguración".



El veterano periodista radiofónico Federico LLata Carrera ha reflejado muchísimas veces la promoción que del bolero hicieron ambos personajes, quedando -por ejemplo- la figura de Raphael unida permanentemente a la ciudad pues en ella cosechó sus primeros éxitos (en una de sus primeras actuaciones le acompañaron el trío de bolero "Los Brisas", precisamente en el teatro "Capitol" que regentaba Marcos Restegui) y él mismo, en un reciente libro de gran difusión donde refleja la historia de la radio en Santander, recuerda los primeros boleros que se cantaban con orquesta en directo en la radio, tal y como hace setenta años hiciera otro cántabro ilustre para el bolero: Emilio Tuero Cubillas, santanderino que tuvo el honor, en 1941, de ser el primero en interpretar el bolero "Bésame Mucho" de una Consuelo Velázquez, que entonces apenas tenía 20 años, desde la emisora XEW, en la que el sanderino trabajaba como "crooner" o cantante oficial de la orquesta (responsable directo, por lo tanto, de la difusión del primer bolero en Méjico, pues sus interpretaciones en la radio era copiadas y repetidas en lugares tán distantes como Colombia y Venezuela, donde se reconoce que el bolero llegó a través de la XEW). Además de la radio, fueron responsables directos de la expansión del bolero como género musical en el mundo, el teatro y el cine. A nuestro paisano Emilio Tuero le conocían en el cine como "El Barítono de Argel", representando más de cuarenta películas - algunas de ellas coprotagonizándolas junto a María Félix- y llegando a tener su propia cimematográfica "Argel films" tal y como se ve en el cartel que reproducimos de una de ellas: "Salón de Belleza". La película "Quinto Patio", protagonizada por nuestro paisano, hizo famosísimo al bolero de idéntico nombre, hasta el punto que relanzó la carrera de Emilio Tuero, quien grabó sus últimos boleros en 1966.

El Teatro, el cine y, en general, la cultura en Santander no serían lo mismo sin el entusiasmo y la dedicación de Nicolás Calzada y Marcos Restegui: amigos en la vida y colaboradores - que no competidores- para el beneficio cultural de Santander, pues durante más de medio siglo, los fundadores y sus descendientes han venido siendo parte imprescindible de la cultura montañesa: viene aportando la proyección de las mejores películas producidas cada año tanto en España como en el resto del mundo, brindando inolvidables momentos de alegría y felicidad a los espectadores, y transmitiendo a sus descendientes la pasión por la promoción de la cultura en Santander, por lo que todos los cántabros les estamos profundamente agradecidos.

En honor a estos dos emblemáticos promotores del cine y del teatro santanderino, les dejo un fragmento de "vértigo", una de las películas de Emilio Tuero Cubillas " El Barítono de Argel" con María Félix, en el que el santanderino declara su amor a "la Doña" y recibe un balazo de "María Bonita, María del alma" (quizá tuviera algo que ver en el realismo de la tensión de la escena, una discusión que tuvieron ambos en el rodaje de "vértigo", debido a la diferencia de altura entre ambos: la que fuera mujer de Agustín Lara le llamó "chaparro" al de Santander, a lo que nuestro paisano, lejos de amilanarse ante las palabras de quien después se casara con Jorge Negrete y tuviera amores con el también bolerista Antonio Muñiz, le llamó "jirafa", pues era una mujer altísima). Cine y bolero, juntos de la mano y del corazón.



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