El bolero, Patrimonio cultural inmaterial de Cantabria

Más de 30 grupos. Más de 200 músicos de bolero en Cantabria.

Mas de 500 concierrtos de bolero anuales

Algunos Grupos de bolero de Cantabria:

Jueves de Boleros…………….. …….más de 25 miembros

Agrupación Puertochico………….. más de 25 miembros

Agrupación Sardinero…………….. más de 25 miembros

La banda del Aserradero….…..… 9 miembros

Tempo de Bolero………….……….. 6 miembros

Los Castos………………………..…... 5 miembros

Hot café fusión…………………...…. 5 miembros

Mariachi Cantabria………………… 5 miembros

Divertia………………………..………. 4 miembros

Antonio Borja……………………….. 4 miembros

Cocó Muñoz …………………………. 4 miembros

Barrio Latino……………………...... 4 miembros

Mabel Sierra cuartet………………. 4 miembros

Son 4…………………………………….. 4 miembros

Trío Camina……………..……….….. 3 miembros

Toda una vida boleros y mas…...3 miembros

trío Los Carabelas……………..….. 3 miembros

Trío Covadonga………………..…... 3 miembros

Bohemios trío………………………...3 miembros

Solo dos y un bolero…………….... 3 miembros

Obsoletos trío……………………..… 3 miembros

flores para Gardel……………....... 2 miembros

Duo Santander……………….......…2 miembros

Los Norteños………………………... 2 miembros

Flores para Gardel…………….….. 2 miembros

Dúo Alfiles………………………..….. 2 miembros

Trío horizonte………………………...2 miembros

Doble o nada…………… …………... 2 miembros

Manuel y Nanín ……………………. 2 miembros

Duo Candilejas……………….…..… 2 miembros

Duo Veracruz………………..…….… 2 miembros

Los tres del norte………………...… 2 miembros

Eder Paiva bolero…………..…..…. 2 miembros

Sito………………………………………. solista

Juan Carlos………………….…..…… solista

Lazarón …………………………..…... solista

Walter Gala …………………..….….. solista

Nanin Rodríguez…………..………. Solista

Hermes de la Torre……………..… musico solista

Juian Carlos Solar………..……….. solista

Otros grupos de bolero de Cantabria:

Piel Canela…………………………….......…. 8 miembros

El Tumbao sexteto……………..…………… 6 miembros

VozyPiano Trío…………………..……….…. 3 miembros

Quinteto Lástima……………………….…... 5 miembros

Sangre Morena……………………………..… 5 miembros

Desafinado bolero…………….…………..… 5 miembros

Marcela Morena y su trío del alma: …..4 miembros

Siguaraya…………………………….………… 3 miembros

Iliana Casanueva y Robert Itrich:…..… 2 miembros

Conciertos de Bolero en Cantabria

Al cabo del año, se programan en Cantabria más de 500 conciertos de bolero

Programación semanal ( 7 conciertos semanales)

- Cada Martes del año de 8:30 a 22:00 el ciuclo “Boleros Incendiaros” en Casa Miguel, en Corbán

- Cada miércoles del año, a las 19:30 horas, el mejor bolero cubano en directo en Bodegas Mazón de la mano del maestro habanero Hermes de la Torre, sobrino del gran Benny Moré

- Cada jueves par del año, una descarga improvisada de pura trova y bolero en Casa Inés, en Bezana, a cargo de algunos de los miembros de Jueves de Boleros.

- Cada Viernes, un concierto de bolero en el Centro Gallego ( Calle Peñaherbosa) de Santander

- Cada Sábado, en Bodegas Mazón, el bolero de Hermes de la Torre.

- Cada Domingo al mediodía, en Bodegas Mazón de Santander, el bolero de Juan Carlos Solar.

- Cada Domingo, el son y el bolero de Son 4, en la Granja Cervecera de Miengo.

Cada semnana hay, además, otros dos o tres conciertos de bolero, a cargo de los varios grupos de bolero de ProBoCa.

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

Escribe lo que quieras saber del bolero en Santander, pulsa Buscar

Lo más leído de ProBoCa

enero 07, 2010

3 de Enero de 1918: Adiós al primer bolerista, Pepe Sánchez

Este 3 de Enero de 2010 se cumplen 87 años de la muerte de Don José Viviano Sánchez Hechevarría (conocido por todos como Pepe Sánchez), compositor de la primera partitura de bolero de la Historia, que tituló “Tristezas” aunque, anecdóticamente, haya quedado registrada en la Sociedad General de Autores de Cuba con el nombre de “Me entristeces mujer” y en Méjico fuera conocida como "Un Beso".

Pepe Sánchez nació el 3 de Noviembre de 1857 (la propia organización del "Festival de la Trova" que lleva su nombre y que se realiza anualmente en Santiago de Cuba hace coincidir este festival no la fecha de 19 de Marzo, día de San José, estimando como tal el día de su nacimiento en 1857 y que oficialmente se ha nombrado como "Día del Trovador" en Cuba), en el barrio de "Los Hoyos" de Santiago de Cuba, en la época de Isabel II, cuando Cuba era aún una provincia española, y murió el 3 de Enero de 1918 en su residencia de la calle San Mateo, nº 558, entre Carnicería y Moncada, 16 años después de la proclamación de Cuba como República independiente.

Carecía de formación musical, pero poseía un extraordinaria sensibilidad para la música, porque componía instintivamente con tal calidad que obtuvo el reconocimiento y la admiración de los músicos profesionales de su época. Su afición por la música fue tal que puso a sus cuatro hijos nombres de personajes de sus óperas y zarzuelas favoritas: Radamés, María Eva, Annelis y Aída. Cursó estudios primarios y luego aprendió el oficio de sastre y se tiene noticia de que llegó a ser copropietario de una mina de cobre. Hombre disciplinado y de buen proceder, fue muy admirado como persona y como músico, especialmente por los discípulos a los que impartió clases de guitarra y trova en su casa, lugar que llegó a constituirse en lo que entonces se denominaba "peña" o sitio de reunión de músicos.

Allí, en aquellas reuniones que hacían una vez finalizaban sus labores cotidianas como obreros o artesanos, los creadores, cantantes y guitarristas se acoplaban indistintamente en dúos, tríos o cuartetos, compartiendo en fraterna emulación, la creación e interpretación de canciones. Pepe Sánchez enseñó admirablemente la ejecución de la guitarra, instrumento que tocaba con mucha maestría. Cantaba muy bien, con voz de barítono. Fue el maestro de los trovadores santiagueros, entre ellos de Sindo Garay, con los cuales mantuvo un activo grupo musical. Así se conocieron en el Santiago de entonces los dúos de Floro y Miguel, Juan Cruz y Bienvenido León; María Teresa Vera y Rafael Zequeira; Tata Villegas y Pancho Majagua; el ya nombrado Sindo Garay y sus hijos Hatuey y Guarioné, que cantaban obras de algunos de ellos y también de Manuel Corona, Alberto Villalón, Patricio Vallagas, Rosendo Ruiz, Miguelito Campanioni, Rafael Gómez y Teofilito Emiliano Blez y Jorge Anckerman, que se encargó de pasar al pentagramas muchas de las partituras que Pepe no sabía transcribir , entre ellas "Tristezas", el primer bolero fechado de la historia, pues junto al título figuraba explícitamente la palabra "bolero".

Posteriormente, el propio Anckerman estrenaría algunas de las canciones de Pepe Sánchez en el teatro Alhambra de La Habana, que dirigía otro discípulo del genial compositor: Alberto Villalón. En la fotografía, Sindo Garay, Alberto Villalón, Manuel Corona y Rosendo Ruiz.

Gracias a Anckerman y otros, se conservaron piezas magníficas de Pepe Sánchez, algunas de las cuales, como “Pura”, requerían una alta tesitura de tenor, y otras como "Rosa n.2" o la contagiosa composición "Cristinita" exigían gran complejidad técnica, lo que demuestra la estatura de Pepe Sánchez como compositor en el bolero. No obstante, hubo muchas composiciones suyas que nunca fueron llevadas a partitura y que se perdieron con su muerte.

Afortunadamente, gracias al tesón de la hija menor de Pepe, Aída, y especialmente el de su esposo Longinos Padilla, con la ayuda de María Eva, la otra hija del compositor, se ha podido preservar para el mundo no sólo la partitura de “Tristezas”, sino gran parte de la obra de Pepe Sánchez.

Longinos Padilla contrató y pagó de su bolsillo a los mejores copistas santiagueros conocidos: Pastorcito y Rabó, con la intención de que pasaran al pentagrama los recuerdos sonoros que pudieran mantenerse de las canciones de Pepe Sánchez. Para ello llamó a Emiliano Blez (otro grande de la trova) y Felipe Portés, que habían integrado "El Quinteto de Pepe Sánchez" y a quienes en Santiago apodaban “Los reyes del bolero”, para que interpretasen frente a los copistas cuantos temas recordaran que había compuesto su amigo y compañero ya fallecido. Así, mientras estos cantaban y tocaban la guitarra, los copistas pasaban a nota las líneas melódicas. En la fotografía, con los nombres sobreimpresos, el "Quinteto de Pepe Sánchez".


La importancia de la información que Emiliano Blez y Felipe Portés pudieron transmitir a los dos copistas que se encargaban de transcribir las partituras, estriba en que Blez y Portés, junto a Pepe Figarola y Emiliano Ferrer y el propio Pepe Sánchez tocaron muchísimo tiempo juntos, pues acostumbraban a amenizar los “bailables” organizados por el empresario alemán Michaelsen en Santiago de Cuba. Además, ambos habían frecuentado la "peña" o lugar de reunión de Músicos que Pepe Sánchez tenía en su casa.

Otra contribución decisiva para la difusión de la música de nuestro autor, corrió a cargo de sus discípulos Sindo Garay y Alberto Villalón, quienes, aún en vida de Pepe, salieron de Santiago de Cuba y fueron responsables directos de la expansión del bolero a la Habana. Allí Villalón llegó a dirigir el Teatro Alhambra, donde tuvo lugar en 1907 el primer concierto exclusivamente de boleros de la historia, con el título “El triunfo del bolero”. Desde la Habana, Sindo Garay introdujo el Bolero en Puerto Rico (viajando dentro de una compañía circense, cosa habitual en aquellos días para los músicos). Por entonces, Alberto Villalón formó un cuarteto con el indiano español Adolfo Colombo como primera voz, y embarcó hacia Veracruz como parte del elenco de una compañía de teatro bufo y allí llevó el mencionado bolero “Tristezas” de su maestro Pepe Sánchez, que en Méjico se acabaría conociendo con el título de “un Beso”. En la fotografía, el cuarteto Villalón, en la época en la que llevaron a Méjico el bolero de Pepe Sánchez.
Así pues, gracias a Pepe Sánchez, que en 1895 especificó como “bolero” su partitura, puede decirse que el bolero tiene año de nacimiento y, como género musical, cumple 115 años en el 2010, pues a diferencia de otros géneros musicales, se reconoce por la práctica totalidad de todos los estudiosos a “Tristezas" como la primera partitura de bolero de la historia, compuesta por el trovador José "Pepe" Sánchez (1856-1918) en Santiago de Cuba.

De todo esto nos ha dado cumplida cuenta José Julián Padilla Sánchez, hijo de Aída y de Longinos, químico, saxofonista, productor discográfico y locutor de radio, ganador de numerosos premios y distinciones, y hombre muy interesado por la trayectoria de su abuelo, pues no en vano estuvo en Santander en 1998 impartiendo la conferencia “El bolero, lo inventó mi abuelo en Santiago de Cuba”, dentro de las actividades de “Enclave de Son” coordinadas por Antonio Mora.


Padilla, en una entrevista realizada en Santander comentaba: “Yo no conocí a mi abuelo Pepe Sánchez, sólo poseo su imagen en fotos y todo el aval de recuerdos testimonios y amor de mis familiares y de los amigos trovadores que vivieron junto a él y me trasladaron toda esa imagen imborrable del hombre que fue el artífice que se formó en su corazón y su alma soñadora”.

Al nieto (en la fotografía) lo que más le impresiona de la obra de su abuelo “es su sensibilidad, que haya forjado un estilo a partir de la práctica, en las circunstancias que lo hizo; y creado paisajes bellísimos, verdaderas joyas para la historia, sin imaginar que lo estaba haciendo. Cuando uno se pone a pensar en todo esto, nace un no sé que, una añoranza, un sentimiento que no hay palabra que alcance a expresar".
De estos recuerdos, destaca que su abuelo “era muy galante con las mujeres, y se casó varias veces: Hay un pasaje que lo retrata entero. Cuando muere su anterior esposa Elvira, el mismo día de su funeral, le compuso un bolero de igual nombre, que cantó Luis Felipe Portés:


" Si oyes un día la voz de tu esposo
que triste y lloroso siempre está por ti
llorar es mi anhelo en nombre de Dios
en la tumba fría que te sepultó. "


“Mi casa fue un verdadero cenáculo de trovadores que visitaban a mi madre y todos los temas de conversación iban a parar a mi abuelo: su personalidad, su música, sus alumnos, discípulos, amigos que le rendían honor diariamente de la manera más sincera y honesta transmitiendo a sus descendientes la nobleza, creatividad y hombría de quien fue considerado el precursor de laTrova Cubana e inspirador del bolero cubano”.

“Sobre Tristezas, sólo escuché de los labios de mi tía Eva, que era uno de esos amores de mi abuelo que no había podido llegar a algo concreto”. Padilla declaró así mismo que al ir a inscribir esta obra de su abuelo, se encontró con la sorpresa de que ya existía otra con el título de “Tristezas”, por lo que la registró bajo el nombre de “ Me entristeces mujer”.

Por último, manifestó: "Sueño con escribir un libro sobre Pepe Sánchez, no únicamente por lazos familiares, sino por la admiración que siento por su obra, independientemente de todo lo demás”. En la fotografía, la partitura del bolero "Tristezas".

Pepe Sánchez es considerado,con justicia, el padre del bolero, y así, cuando se crea en 1960 el Festival Nacional de la Trova en Santiago de Cuba, a iniciativa de un pequeño grupo de promotores culturales santiagueros (Raul Pomares, Daniel Vázquez, Miguel García y Pancho Gutiérrez), el antiguo Consejo Nacional de Cultura consideró al oficializar la idea de un Festival de la Trova, nombrarlo con la figura más representativa de la trova cubana: Don José Pepe Sánchez. En la fotografía, uno de los carteles del festival de la trova de Santiago de Cuba.


Para ello el Maestro Odilio Urfé, Presidente de la Dirección Nacional de Música en aquel entonces, y el Profesor Miguel García, Presidente de la Dirección Musical de Oriente, hicieron una vasta encuesta nacional con todos los trovadores, cantantes, compositores de la época y todos coincidieron que el Padre de la Trova Cubana y el Precursor del Bolero Cubano fue José Pepe Sánchez. Al instaurarse dicho Festival de la Trova en 1961 se le llamó Festival Nacional de la Trova Pepe Sánchez, nombre que aún posee y que tiene ahora rango internacional.

Para la crítica especializada de Cuba, las características propias del bolero son perfiladas por José Pepe Sánchez con la obra Tristezas, cuya partitura algunos autores llegan a concretar que fue creada en septiembre de 1893 y que se acepta convencionalmente que, como tarde, se escribió en 1895. Musicólogos de la prominencia de Argeliers León, María Teresa Linares, Odilio Urfé, Lino Betancourt, Elio Orovio, entre otros patentizan los parámetros musicales impuestos por Pepe Sánchez en Tristezas como la fórmula del clásico bolero cubano. Del mismo modo, músicos de la prominencia de José Urfe, Gonzalo Roig, Rodrigo Prats, Sindo Garay, atestiguan en publicaciones al referido bardo santiaguero como el creador del bolero.


En los Talleres musicológicos de los Festivales Boleros de Oro (uno de los carteles lo reproducimos sobre estas líneas) que se celebran en Santiago de Cuba, La Habana y otras provincias cubanas, actualmente, se ha estudiado a profundidad la paternidad del bolero, teniendo como punto de partida la obra Tristezas de Don Pepe Sánchez. Desde entonces, el bolero queda permanentemente unido a Cuba, a pesar de que en cada país recibe y se impregna de sus propias características, formas de interpertar el bolero pero siempre lleva el sello santiaguero de Pepe Sánchez.

Cuba y Santander han estado siempre estrechísimamente unidas. En Santander (norte de España) existen en la actualidad ocho grupos de bolero que, herederos de tríos santanderinos como "Los Puertchiqueños" o del "cuarteto Lemaur", existentes antes de los años cincuenta, interpretan distintos estilos de bolero, que van desde el bolero clásico, el bolero ranchero de méjico, el bolero-cumbia o el vallenato de Colombia, el bolero cha-cha o el bolero moruno de España. De Santander es el trío de bolero más veterano de España, "Los Brisas", que el año 2011 cumplirán 55 años sobre los escenarios con idéntica formación a la que tenían en 1956, año de formación del popularísimo trío "Los Carabelas", que aún están activos en la actualidad y que hasta los años sesenta fué un trío de bolero internacionalmente conocido como "Piedras Blancas" y que llevaron el bolero de Cantabria por todo el mundo. Tener dos tríos que superan los cincuenta años en los escenarios es un privilegio del que pocas ciudades del mundo pueden presumir, a lo que se une una extraordinaria programación de más de 27 conciertos de bolero mensuales, algunos de los cuales se realizan en el mismo escenario donde se representaron los primeros boleros de la historia de España, en lo que fuera el Gran Balneario del Sardinero, eje central de los famosísimos "Baños de Ola" que hicieron de Santander una capital cultural europea hasta la primera mitad del siglo XX, y destacada referencia para el bolero español en la segunda mitad del siglo pasado, siendo la única ciudad en el mundo que ha erigido una estatua a un bolerista español: Jorge Sepúlveda. Y todo se lo debemos al genial santiaguero Jose Pepe Sánchez.

Cuando Apareció “Tristezas”, en 1895 gobernaba desde Santiago en la provincia española de Cuba, como Teniente General, el santanderino Arsenio Linares Pombo (desde 1764 el gobernador de Santiago ya era Capitán General permanente en una Cuba con un censo de 171.670 habitantes entonces, estableciéndose en las Cortes de 1812 la diputación provincial de Cuba), a quien le tocó, varios años después, defender heroicamente la plaza al frente del Cuarto Cuerpo contra los Estados Unidos de América,y que recogió el escritor Emilio Salgari en su novela "La Capitana del Yucatán". En la imagen, una fotografía, embarque de tropas rumbo a Cuba desde el puerto de Santander bajo la niebla.

La guerra en Cuba acabó, precisamente, en la batalla naval de Santiago de Cuba, cuatro años después de la aparición de “Tristezas”, el 16 de Julio de 1989, y en la que perdió la vida heroicamente el Capitán de Navío Joaquín Bustamante, nacido en Santa Cruz de Iguña, que era Jefe de Estado Mayor de la Escuadra del Almirante Cervera. En la fotografía, el fortín en los Rayre, como estaba en época de Pepe Sánchez, de Pombo y de Bustamante.

(nota al lector: en el siguinete párrafo he mantenido los enlaces para permitir una mayor profundidad al curioso lector que se interese por la historia de España y Cuba)

Es indiscutible que la convulsión política que toda España vivió en vida de Pepe Sánchez no le fue indiferente, pues Pepe Sánchez nació en época de Isabel II de España, y en su vida sucedieron múltiples cambios de gobierno en España, como abdicación de Isabel II y el Gobierno Provisional (18681870), la monarquía democrática de Amadeo I (18711873) y la I República española (18731874), y la ascensión al trono de Alfonso XII y el llamado el Sexenio Revolucionario, se firmó la paz de Zanjón en Cuba que acaba de La Guerra de los Diez Años iniciada por Ignacio Agramonte, Antonio Maceo, Máximo Gómez, José Maceo, Vicente García González y Calixto García, Pepe Sánchez vivió también, desde la entonces provincia de Cuba, la muerte del monarca español en 1885, cuando el compositor santiaguero tenía 28 años, tras la que vino la controvertida regencia de su esposa, la reina María Cristina (que inspiró numerosos danzones como el de “María Cristina me quiere gobernar…”), en el que se turnaban por orden en el gobierno el partido liberal y el conservador y se promulgaron, entre otras, instigadas por los políticos Maura, Abárzuza y Cánovas del Castillo, la Ley de Sufragio Universal y la Ley de Asociaciones, pero se agudizó la conflictividad social. En Cuba surgieron tres opciones: la separatista de José Martí, la autonomista de Rafael Montoro y la reformista de José Antonio Saco. Así, aunque durante el gobierno de Práxedes Mateo Sagasta, con Segismundo Moret en el Ministerio de Ultramar, mediante reales decretos se que le otorgaba autonomía plena (25 de noviembre de 1897) por los que se establecía la igualdad de derechos políticos de los españoles residentes en las Antillas y los peninsulares, incluido el sufragio universal, no pudo frenar las tesis independentistas alentadas por Martí, Maceo y máximo Gómez. Todos estos avatares marcaron, desde el punto de vista político, el sentir de un Santiago de Cuba palpitante, que no se hizo República en 1902, el mismo año en que sube al trono de España – esta vez no ya como rey de Cuba- Alfonso XIII y que, hasta entonces, vivió convulsa su guerra de liberación. En la fotografía, estado en el que quedó el fortín Santamaría en Santiago de Cuba.


La guerra de liberación cubana duró cinco años y empezó, precisamente, el mismo año mismo año en que aparece “Tristezas”, iniciada por José Martí, cuya madrina era la camarguesa Marcelina de Aguirre, que residía en la Plaza de Pombo de Santander (España) donde el héroe cubano se alojó varios días, el 24 de febrero de 1895. Martí murió antes de iniciarse la acordada invasión del occidente cubano por Máximo Gómez y Antonio Maceo. Es de destacar que la mayoría de los dirigentes cubanos en la emancipación eran de ascendencia española y fue también muy importante la presencia de españoles en las filas del ejército libertador cubano, pues fueron muchos los montañeses y asturianos que hicieron de Cuba su nueva patria y decidieron quedarse, manteniendo hasta hoy en día estrechísimos lazos con la montaña. Así, lejos de separar, aquella aún mantiene en carne viva los lazos entre cubanos y españoles, que en la actualidad se expresa en dichos como “más se perdió en Cuba y vinieron cantando”, pues Santander siempre ha considerado a Cuba como hermana de sangre, lo que hizo que el escudo de la ciudad de Santander adoptara, por decisión de la Reina Victoria Eugenia, el lema de “Muy benéfica”, por el trato que en ella recibieron los soldados expatriados de Cuba.


Si bien está aceptado tácitamente el año de 1895 como el “año cero” del bolero, existen estudiosos que fechan “tristezas” en 1893 (entre ellos, José Julián Padilla Sánchez, nieto del compositor), siete años antes de la independencia de Cuba de España. Pero en lo que sí hay total unanimidad de todos los expertos en bolero es el reconocimiento de que muchos años antes de la aparición de la partitura “Tristezas”, existían en Santiago de Cuba canciones que se ajustaban al género denominado “bolero”, pero que no constan en pentagrama alguno. Si bien se conocen títulos como “San Pascual Bailón” de Manuel Saumell (1817-70) que se inscribió como congó-contradanza, porque nació en la época cumbre del movimiento de la Contradanza, del que surgió el bolero, y otro caso igual pasó con la Contradanza "La Valentina" de Tomás Buelta y Flores que se estrenó en el teatro Tacón el 23 de febrero de 1841 con toda la gracia del Bolero al 2x4 (según señala la musicóloga cubana María Argelia Vizcaíno). El propio Sindo Garay, discípulo de Pepe Sánchez, en una entrevista de la periodista Carmela de León, afirmaba que el primer trovador que hizo boleros se llamó Nicolás Camacho, del que afirmaba que había compuesto numerosos boleros que no se conservan.

Desde la Asociación para la Promoción del Bolero de Cantabria (ProBoCa), no existe la menor duda de que el bolero, tal y como afirman todos los estudiosos del género, existió muchos años antes de que Cuba dejase de ser provincia española (en el tratado de París el 10 de Diciembre de 1898), y que los trovadores santiagueros que compusieron los primeros boleros nacieron, por lo tanto en una provincia española, (Saumell, Tomás Buelta y Nicolás Camacho no tuvieron otra nacionalidad que la de “español”). Como le ocurrió a Pepe Sánchez (que de sus 61 años, vivió dos terceras partes de su vida en un Santiago de Cuba que aún era español), todos sus discípulos (Sindo Garay – que llevó el bolero a Puerto Rico-, Alberto Villalón –que llevó el bolero a Méjico- y sus compañeros de quinteto, como Emiliano Blez, Luís Felipe Portés y Bernabé Ferrer, tuvieron las mismas influencias musicales en aquella provincia española que era Cuba, en la época de mayor afluencia de montañeses a Cuba en los vapores que cada once días comunicaban Santander con La Habana y Veracruz. Era una Cuba extremadamente próspera y musicalmente inquietísima, tal y como la define Laureano Fuentes, un músico y aficionado a las letras, que publicó en 1893 una obra muy interesante: "Las artes en Santiago de Cuba", donde en uno de sus artículos dice:

"Tiene Cuba hoy (quiere decir Santiago de Cuba) diez o doce orquestas de baile, entre ellas cuéntase la de Rafael Robinson, especialista en danzones, alternando con la de Varona. La mayor parte de las danzas de estas orquestas, entre las cuales se encuadran algunas muy atronadoras, se oyen cantos originales de José Sánchez, como aquí popularmente se le llama, tiene una admirable proposición musical, pero descuidado en la instrucción del arte, este le es desconocido por un punible abandono. Existen también infinidad de cantores llamados boleristas que con letrillas disparatadas forman cantinelas muy bonitas...".

Si ya en 1893 Pepe Sánchez era reconocido como trovador y, en el mismo año – según el propio Laureano Fuentes, existían en 1893 INFINIDAD de cantores llamados “boleristas” en Santiago de Cuba, es de suponer que Tristezas no fuera, en efecto, el primer bolero de la historia. Sin embargo, sigue siendo la más antigua partitura de bolero y, por lo tanto, le cabe el honor de marcar el año cero” del bolero hace exactamente 115 años. He aqui una excelente interpretación de "Tristezas", cantado por la española Marta Ramírez, acompañada a la guitarra por su esposo el trovador cubano Carlos Gómez.



Para el mundo del bolero, el 3 de Enero de 1918, no fue un final por ser la fecha del fallecimiento del admiradísimo Pepe Sánchez, sino el principio de todo un mundo nuevo cuya puerta abrió este genial santiaguero, un mundo de bellísimas melodías y de letras diseñadas para ser lanzadas directamente al corazón, convirtiéndose el bolero en el género romántico por excelencia.



Ese 3 de Enero de 1918, tan sólo 16 años después de constituirse la República de Cuba, fue el año en que terminó la primera guerra mundial que asoló Europa (en el Casino del Sardinero habían tenido lugar varias conferencias sobre la guerra química que asoló las trincheras de ambos bandos), y en ese mismo año de nuevo, el mismo santanderino que defendiera Santiago de Cuba, Arsenio Linares Pombo, se destacó laureadamente en la resolución de la Semana Trágica de Barcelona. En Santander, con el Gran Casino recién inaugurado el año anterior, se inauguró el 12 de Julio de 1917 el Hotel Real y que, durante toda su existencia, Santander se fue configurando como vínculo transatlántico con América, gracias compañías de barcos de vapor como las del comillense Antonio López (a quien Alfonso XII, hijo de Isabel II, le nombró en 1878 Marqués de Comillas), y se constituyó desde ciudad de veraneo hasta llegar a ser una de las capitales culturales europeas de finales del siglo XIX y principios del XX, en el año en que escribió “Tristezas” Emilia Pardo Bazán editaba sus artículos “Desde la Montaña”, ponderando los baños del Sardinero, Benito Pérez Galdós escribía desde su casa “San Quintín” y Lorenzo Blanchard contaba en su volumen “De Cantabria” :” … lo que me ha gustado mucho en el Sardinero ha sido el Casino, un salón donde da conciertos la sociedad de Bretón.. donde se baila después del concierto, Vamos, que saben divertirse”. En la Fotografía, una imagen de "Los Baños de ola" de Santander.


Se vislumbraban en Europa, en España y en Santander “los felices años veinte” y a los teatros del Sardinero llegaban las últimas novedades musicales de América que desbancaron al antiguo rigodón y se codeaban con los valses y que llegaban a Santander a bordo de los muchos transatlánticos que conexionaban su puerto con prácticamente toda América: de Suramérica llegó el tango, del caribe y Centroamérica llegó el bolero y de Norteamérica la fiebre del Charlestón. Del mismo modo que Carlos Gardel cantó y visitó Santander, y la misma Josephine Baker actuó frente a las olas del Sardinero, fueron numerosos los boleristas que visitaron los muchos escenarios desplegados para atender las demandas de la más selecta concurrencia que se reunía en Santander atraída por la fama de sus “Baños de ola”, de su impresionante Gran Casino y de su vida cultural, con hipódromo, campo de polo, campo de golf, una de las bahías más hermosas del mundo donde practicar deportes de vela y una magnífica red de hoteles, cafés teatro y salas de fiesta. La propia familia real veraneó durante veinte años en Santander. El Gran Balneario del Sardinero, junto al que se construyó la casa de baños real, era el lugar donde se concentraba la aristocracia y la alta burguesía española de principios del siglo XX. En este siglo XXI, se ha recuperado el escenario del balneario, que sirve así de homenaje al ilustre santiaguero que inició la gran aventura viajera hacia el centro del corazón: Don José Viviano Sánchez. ¡¡¡ Gracias, Maestro !!! Aqui tiene usted su creacción: EL BOLERO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja un comentario que nos ayude a mejorar este blog

Estadística de visitas diarias