2013: 120 aniversario del bolero

Este año 2013 los aficionados al bolero estamos de celebración: según la afirmación que realizara en Santander (España) Julián Padilla, nieto de Pepe Sánchez, el autor del primer bolero reflejado en partitura dela historia, su abuelo escribió "Tristezas" en el mes de septiembre de 1893 en un Santiago de Cuba que aún era español. Este mes de septiembre de 2013 se cumplen por lo tanto 120 años de ese histórico acontecimiento.


Santander, el primer lugar de Europa donde se interpretó un bolero, celebra este 120 aniversario con muchísimas actividades divulgativas de este género musical romántico latino por excelencia, de la mano de la Asociación ProBoCa, creada en 2006 con la finalidad de Promover el Bolero en Cantabria.

Conciertos de Bolero en Santander

- en construcción-

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

Escribe lo que quieras saber del bolero en Santander, pulsa Buscar

Cargando...

Lo más leído de ProBoCa

mayo 14, 2010

Moncho: 50 años de bolero en España

El bolero en España está de cumpleaños: Moncho, "el gitano del bolero", a quien Lucho Gatica bautizó con el sobrenombre de "el rey del bolero", celebra sus primeros 50 años sobre los escenarios interpretando boleros, instándonos a acercar nuestros corazones y, como decia Chico Novarro, superar los miedos y abrir las puertas del corazón confesando a quien nos gusta: "no quisiera yo morirme sin tener algo contigo"



¿Hace falta que te diga
que me muero por tener
algo contigo?

¿Es que no te has dado cuenta
de lo mucho que me cuesta
ser tu amigo?

ya no puedo ni mirar tu boca
sin deseártela de una manera loca
necesito controlar tu vida
saber quién te ama
y quién te abriga

¿hace falta que te diga
que me muero por tener
algo contigo?
¿es que no te has dado cuenta
de lo mucho que me cuesta
ser tu amigo?

ya me quedan muy pocos caminos
y, aunque pueda parecerte
un desatino
no quisiera yo morirme sin tener
algo contigo

Ya no puedo continuar asi
espiando tu llegada
dia y noche
adivinando

ya no se con qué incocente excusa
pasar por tu casa
ya me quedan muy pocos caminos
y, aunque pueda parecerte
un desatino
no quisiera yo morirme sin tener
algo contigo

De nombre real Ramon Calabuch Batista, confiesa sentir pasión por sus dos nietos, que tienen ojos azules porque su hija se casó con un noruego, y dice ser "un cantante de casa, del barrio", concretamente del barrio barcelonés de Gracia (Barcelona, España), donde nació un 26 de julio de 1940. Hijo de una familia de gitanos catalanes, aprendió a cantar a ritmo de rumba catalana, rodeado de artistas como Peret o Antonio González “El Pescaìlla”, primo suyo y marido de la inolvidable y grandiosa Lola Flores, lo que le dejó marcado a fuego el ritmo de la rumba y el sentir del flamenco. Moncho reconocía la particular relación que tuvo con el guitarrista y marido de Lola Flores: "Soy gitano y me he criado con el flamenco en mi barrio de Barcelona. Desde que tenía 12 años cantaba y bailaba con "El Pescaílla". Era un bolero-flamenco lentito. Luego, he hecho boleros de todas las maneras, fusionándolo con todos los estilos: jazz, música cubana… ".
De este modo y desde pequeño, la tendencia y el gusto del joven Ramón se decantaba por un estilo diferente: el bolero: un género que trajo a Barcelona el gran Antonio Machín, quien llegó en Septiembre de 1939 -un año antes de nacer Moncho- llegó en tren desde París huyendo del estallido de la segunda guerra mundial, según parece esperando que el conflicto acabase y donde, lógicamente, tuvo que quedarse, empezando a cantar inicialmente en el humilde teatro Shanghái, donde conoció a Antonio José Valero, director de la orquesta y donde en seguida cosechó sus primeros éxitos en España, de un modo tan espectacular que llevó a la sala a cambiar su nombre por el de "Bolero". Cuando Moncho tenía 6 años, Antonio Machín grabó sus primeros boleros en España: "amar y vivir", "yo te diré", "toda una vida" y "no vuelvo contigo", que eran profusamente radiados en Barcelona y formaron parte del universo musical del jovencísimo Ramón Calabuch. En el Barcelona de entonces actuaba Bonet de San Pedro (incialmente como cantante de la Gran Orquesta de Ramón Evaristo -la misma en la que se inción Moncho-, y de la Orquesta Gran Casino) desde 1942 con la famosa agrupación llamada "Bonet de San Pedro y los 7 de Palma" en el Salón Rigat de Barcelona cosechando una aclamadísimo éxito, para después pasar al Club Trébol., locales donde también actuó Machín, junto con "el cortijo", "Monterrey" y "La rosaleda". Por su parte, desde 1946 Jorge Sepúlveda trabaja como la voz del bolero en Radio Madrid, desde donde sacó al mercado muchos éxitos de bolero, como su bolero "Santander". El éxito que tuvo el bolero en la España de los años cincuenta, y en particular Machín en la Barcelona de Moncho, le permitió al cubano embarcarse en el proyecto "melodías de color", en el que hizo una exitosa gira que le llevó a actuar en el teatro "Novedades" de Barcelona, no muy lejos de la casa de Moncho, donde hacía 3 sesiones diarias, lo que indica la importancia y la gran aceptación que tenía el género del bolero en Barcelona en la juventud de este bolerista que entonces no llegaba a los dieciséis años, pero que ya entonaba boleros, para el asombro de los gitanos que lo veían como "un bicho raro" según confesaba el propio Moncho: "Yo ya con 12 años era un romántico empedernido. Me encerraba en mi cuarto con un tocadiscos a escuchar canciones de Lucho Gatica, Machín y otros por el estilo, en vez de jugar al fútbol con mis amigos". Esa mezcla entre la herencia del estilo de Machín y la omnipresencia del flamenco es la esencia de identidad del bolro de Moncho. Aqui le tienen con la flamenca y cantante de copla Marifé (que por cierto no se acopla mucho a Moncho) en el bolero "somos" que hiciera popularísimo Antonio Machín:

La influencia y admiración hacia Antonio Machín del joven Ramón le llevaría a aceptar más tarde el sobrenombre de "el rey del bolero", que le impuso Lucho Gatica y que a principios de los años cincuenta llevaba el propio Antonio Machín cuando hacía giras con Juanito Valderrama. A Antonio Machín también le llamaban entonces "el divo de las melodías modernas" y "el cantante del corazón en la voz". En 1947 Machín ya había logrado vender en España nada menos que 48.000 discos de la primera edición de su éxito "angelitos negros (que a su vez Machín escuchó en la voz de Toña la Negra, a instancias de su pianista Santiago Botafogo) lo que da una idea que el bolero era la música "de moda" romántica que acompañó la juventud de Moncho. En una entrevista, Moncho recordaba haber ido a ver actuar a Machín al teatro: en aquella época (de 1949 a 1961), Machín actuaba como coempresario con Vicente Lladró, en un espectáculo llamado "ébano y marfil", donde ofrecía boleros y música cubana y quizá fuera este el primer espectáculo de bolero que escuchó Moncho y que reforzó su intención de dedicarse a cantar boleros desde muy joven y de este modo se tiene constancia de que cantaba boleros en 1956 (el mismo año que en Santander se forman los tríos de bolero "Los brisas" y los "Piedras Blancas"), cuando tenía 16 años. Como ellos, Moncho recogía la herencia del cubano Antonio Machín y del venezolano Lorenzo González - amigo íntimo de Moncho- que había llegado a España en la primavera de 1952, actuando en la sala de fiestas Casablanca de Madrid (donde actuaron Jorge Sepúlveda y Machín) con su orquesta tocando boleros y música tropical y que en mayo de 1954 contrató como pianista a un joven barcelonés de 21 años, llamado Tete Montoliu (que grabó posteriormente un fantástico disco de bolero con Mayte Martín titulado "free boleros") y que marcó un hito en la historia del bolero en España con su disco "Cabaretera" (de Bobby Capó, grabado con la discográfica Odeón), y con su segundo disco con el cubano Gilberto Urquiza de título "Hola, ¿qué tal?". El bolero tenía en España numerosos seguidores a la sombra de las grandes figuras de entonces: Machín, Sepúlveda y Lorenzo González. No cabe duda que Moncho ha escrito una nueva página d oro en la historia del bolero en España y, como ellos, resultará INOLVIDABLE:

El propio Moncho declaraba en un entrevista cómo empezó a dedicarse a cantar boleros: "Yo cantaba con mi familia en las fiestas y cantaba boleros, lo que era extraño en un mundo donde el flamenco era lo que predominaba. Aproximadamente tendría dieciséis años cuando un quince de agosto llegó a mi barrio una orquesta que se llamaba “Ramón Evaristo y Orquesta Antillana” que me invitaron a subir al escenario y cantar con ellos, cuando bajé ya tenía mi primer contrato. Durante un tiempo fui con aquella orquesta bajo el nombre de Moncho Batista el Ciclón Cubano ya que así fui bautizado por el empresario que me prohibió hablar para que no se notara que yo de cubano no tenía nada, hasta que un día en Manresa una señora me preguntó si me gustaban la “butifarra amb seques”, un plato muy catalán, y cuando dije que sí se descubrió el pastel, aquella noche durante la actuación todo el público ya estaba enterado que yo era de Gràcia y casi me linchan, allí quedó enterrado el “Ciclón Cubano” y nació Moncho. Estuve compaginando mis actuaciones como cantante junto con algunos trabajos hasta que volví del servicio militar y entonces mi padre ya me dejó dedicarme totalmente a la canción. En aquellos años los padres no te consideraban todo un hombre hasta que no regresabas del servicio militar". Mirando retrospectivamente, considerando el ambiente donde se crió Moncho, es un auténtico milagro que saliera un bolerista de esa magnitud, alguien que cuando canta hace un milagro, como su bolero "Haz un milagro otra vez"

No debe extrañarnos la juventud de este cantante de bolero, pues en el mismo Santander, cuando tenía dieciséis años de edad, el santanderino Alberto Lemaur formó el trío "los tres del norte" en 1945 y también tenía 16 años "Nanín", (el menor de los componentes) cuando junto a los hermanos Santiago fundaron el trío "Los Brisas" en Santander en 1956 (aún siguen cantando juntos 55 años después). Llegaban en aquella época a España discos de la cubana Olga Guillot, del argentino Leo Marini y de la mexicana Elvira Ríos, y sobre todo del barcelonés Xavier Cugat y su orquesta, donde cantaba el compositor e intérprete de boleros puertorriqueño Bobby Capó, pero entre todos ello fue Lucho Gatica quien más influyó en el estilo del joven bolerista barcelonés: Su disco sencillo con el tema "Piel Canela" editado en Chile en 1951, llegó a España varios años más tarde, convirtiéndose en un gran hit, pero sobre todos fueron las grabaciones que llegaron a España junto al Trío Los Peregrinos (que formaban el gran cantante boliviano Raúl Shaw Moreno - que también fue miembro de Los Panchos-, además de los chilenos Fernando Rossi y Pepe González), con las que hizo famosísimos en España boleros como "Contigo en la distancia", del cubano César Portillo de la Luz, y "Sinceridad" del nicaragüense Rafael Gastón Pérez, (grabados por el sello Odeón). Y en España, fue Lucho Gatica quien hizo popular el tema de Consuelo Velázquez, "Bésame mucho", en 1953, estrenado en Méjico en 1941 por el santanderino Emilio Tuero. Los siguientes éxitos de Lucho Gatica en España fueron "No me platiques", "Tu me acostumbraste" y "Voy a apagar la luz", que formaron parte del primer LP de boleros que llegó a España en 1958. Todas esas influencia pesaron sobre un Moncho que se iba curtiendo en los escenarios como cantante del grupo "Ramon Evaristo y su orquesta de swing", hasta que le llamaron para hacer el servicio militar, obligatorio entonces para todos los españoles y que duraba un año.
A la vuelta del servicio militar, con apenas 20 años, Ramón Calabuch no volvió a actuar con el conjunto “Ramón Evaristo y Orquesta Antillana”, ni se tiene constancia de que siguiera utilizando su primer sobrenombre: "Moncho Batista el Ciclón Cubano", con el que intentó abrirse camino en Barcelona. Pero si se tiene constancia de que en estos inicios formales como cantante en 1960 no ocultaba su admiración por Lucho Gatica, a quien intentaba emular en su modo de interpretar boleros, cuando empezaba a actuar en pequeñas salas de Barcelona. En seguida Moncho se convirtió en un auténtico experto en bolero, interesándose por el bolero antillano, caribeño, y quería cantarlo como se canta en origen, así empezó a rodearse de músicos americanos que le ayudaron a conocer más las raíces de esa música y entrar en relación más profunda con el bolero. Su relación con Cuba se hizo entonces muy intensa, siendo su estancia en la Habana uno de los momentos más importantes en la vida y desarrollo profesional del más importante bolerista español. Allí trabó una importante amistad con Pacho Alonso, cuando este había abandonado la formación de los Bocucos - que pasó a ser liderada con la voz de Ibrahim Ferrer- e hizo la agrupación "Pacho Alonso y sus Pachucos".La influencia del son cubano quedó patente en Moncho, que desde entonces solía incluir boleros interpretados en calve de son, como este "pienso que me oyes"

A la vuelta de Cuba decidió mantener como nombre artístico su propio nombre: "Moncho", mientras interpretabo boleros en tdos lo lugares, desde los más humildes hasta en la fiestas privadas de más copete.

Desgraciadamente, cuando Moncho inició su carrera, en los años 60, las compañías de discos obviaban el bolero y los cambios de gustos del público español, instrumentalizado como hemos apuntado por la presión de las discográficas que apostaban por un mal entendido "modernismo" y en muchos casos obligaban a los artistas a hacer temas de sonido aglosajón, hizo que se fuera abandonando este estilo latino que caracterizó al época de oro de Jorge Sepúlveda, el cantante adorado en Santander, de modo que el fenómeno de las "fans" que comenzara Jorge Sepúlveda a finales de los cuarenta, pasó a nuevos artistas a finales de los cincuenta, como José Guardiola, cantante catalán de voz grave y profunda, quien rivalizaba con el Dúo Dinámico, y las "fans" se llamaban las “dinámicas" y las “guardiolistas". Ambos versionaban canciones llegadas de Francia, de Italia, y sobre todo de Norteamérica. De este modo, a mediados de los sesenta, ni los boleros ni la copla eran ya la música preferida de los españoles, y con la llegada de las baladas italianas y la música anglosajona, el gusto por la música española o "latina" declina. La aparición del rock´n roll a mediados de los cincuenta, y posteriormente el movimiento "Hippie" y el sonido "beat" liderado por los Beatles puso muy difícil al defensa del bolero para Moncho que, sin embargo, siguió apostando por este género romántico y latino por excelencia. No en vano el bolero cuando se canta preseguido, casi prohibido, inconfesable y en la pura intimidad.. que justamente el estilo de bolero que Moncho adoptó esde el prinicipio, escogiendo temas que reflejaban esa cara prohibida de amores ilícitos, secretos y apasionados, que sólo se recionocen la la intimidad, como este bolero de Ronerto Cantoral titulado "soy lo prohibido"

Soy ese vicio de tu piel
que ya no puedes desprender.
Soy lo prohibido.

Soy esa fiebre de tu ser
que te domina sin querer.
Soy lo prohibido.

Soy esa noche de placer,
la de la entrega sin papel.
Soy tu castigo.

Porque en tu falsa intimidad
en cada abrazo que le das
sueñas conmigo.

Soy el pecado que te dio
nueva ilusión en el amor.
Soy lo prohibido.

Soy la aventura que llegó
para ayudarte a continuar
en tu camino.

Soy ese beso que se da
sin que se pueda comentar.

Soy ese nombre que jamás
fuera de aquí pronunciarás.

Soy ese amor que negarás
para salvar tu dignidad.

No obstante, Moncho encontró en la Cataluña de los 60 un espacio afín donde expresarse, pues si bien la moda de los conjuntos acabó con los cantantes románticos, afortunadamente frente a este movimiento orquestado por las compañías discográficas, surgió en toda España otro diametralmente opuesto que reivindicaba la música española "de raiz", que se denominó entonces movimiento "Camp" y que en Cataluña se conocía como "nueva canción" (nova canÇó) catalana y en la que Moncho, que se mantuvo fiel al bolero y a la música romántica, encontró un refugio para expresar ambas. De esa época incluyó en su repertorio canciones como "Rosó", de Miquel Poal Aragall y Josep Ribas, emblemática canción catalana que formó parte inseparable de su repertorio desde etonces.

a Rosó hay que añadir numeroso títulos de la "nueva canción" catalana, como "On és la gent?", "Conec un lloc" o "amor meu" entre otros temas de Joan Isaac, "A poc a poc" de Francesc Pi de la Serra, "Mai més" de Albert Pla, "Treballaré el teu cos" de Raimon y muchas otras que posteriormente incluyó en sus primeros discos, tres de ellos en lengua catalana (Paraules d'amor en 1993, On és la gent? en 2003 e I tant que sí en 2005). Moncho, desde entonces, adapta canciones de autores de la cançó, y arropa los temas con su voz llevándolos a su terreno, los hace suyos y hasta Juan Manuel Serrat -amigo personal suyo- reconoce que Moncho convierte sus canciones en temas propios que le sientan como anillo al dedo, siendo el único intérprete para el que Serrat ha compuesto una canción especialmente (Massa per mi) Moncho ha grabado seis temas de Serrat adaptados a su particular estilo de bolero: "Sinceramente tuyo", "Això que en diuen estar enamorat", "Pare", "Penélope" "Me´n vaig a peu" y el romantiquísimo "Paraules d'amor".

También cantó boleros traducidos al catalán, como "Enllà en la distància", adaptación catalana que Josep Maria Andreu hizo del bolero Contigo en la distancia de César Portillo de la Luz, costumbre que ya tenía la bolerista catalana Núria Feliu. De igual modo, Moncho ha tenido siempre el profundo agradecimiento al movimiento de la "nueva canción" catalana que le apoyó desde un primer momento, incorporando a su repertorio, traducidos al catalán y abolerados al estilo de Moncho, temas como "T'estimo tant", una adaptación catalana de A.G. Demestres del tema Caruso de Lucio Dalla. "Si mai faltessis tu", adaptación en catalán de Ramon Rodó Sellés del tema Si me faltaras tú de Ricardo Ceratto, temas emblemáticos de aquellos años sesenta-setenta como "Paraules, paraules", adaptación catalana de A.G. Demestres del clásico italiano Parole, parole de Leo Chiosso, Giancarlo del Re y Gianni Ferrio y temas modernos como "I com jo t'estimo", o " Potser si m'abraces ", de Montserrat Pratdesaba, conocida artísticamente como Big Mama. Junto a Mopncho, la cantante de bolero catalana Núria Feliu, fue la pionera en adaptar boleros al catalán, siendo histórico su LP de boleros que editó en 1975. Fue precisamente Núria Feliu la que lo introdujo a hacer versiones de boleros populares, como las que cantará (con letras adaptadas al catalán por Josep Maria Andreu): Allá de la distancia y A solas. O cantaba piezas en castellano de autores catalanes, como "Terciopelo", una pieza de Joan-Baptista Humet, que Moncho cantó en el homenaje al artista fallecido. Moncho declaró «Cada concierto es también un objetivo; enfrentarme a un público tal vez diferente. Todo tiene su importancia y siempre me hace ilusión hacer algo por primera vez". Respecto a interpretar temas en catlán, Moncho confesó: "Las discográficas siempre me han dicho que un disco, en uno u otro idioma, cuesta lo mismo, pero la producción y la venta son más cortas en catalán, sin embargo, siempre he ido introduciendo repertorio en catalán. Yo hablaba un catalán de la calle, no lo había aprendido en la escuela, pero con las canciones de Serrat me encontré muy cómodo".
De este modo, siempre entregado al bolero, Moncho cantó en todos sitios: desde pequeños bares hasta grandes escenarios, grabando cintas magnetofónicas que se conocían con el nombre de "casetes" y que se vendían sin apenas publicidad en todos los sitios (recuerdo las gasolineras, donde los camioneros siempre se proveían de sus cintas de música o "casetes" y entre los que llegó a ser un ídolo indiscutible) y que eran recomendados "de boca a boca" por los muchos aficionados al bolero en España. Moncho reconocía en una entrevista: "Yo que me considero un currante de la música y un gran profesional he tenido, en algunos momentos, que pasar por diversos escenarios, incluso por cabarets donde la gente iba más con el deseo de meterse mano que con el de escuchar mis boleros. Puedo decir que lo mismo he cantado para el Príncipe que para las putas". Desde este blog de boleros, reconocemos la importantísima fuerza de voluntad de este apasionado bolerista español, que se mantuvo fiel al bolero, capeando épocas muy duras y que no dudó en autoeditarse cuando las discográficas le cerraban sus puertas en una absurda política de "modernismo" malentendido. De este modo, temas como "amar y vivir" de Consuelo Velázquez" (que ya incluyó Antonio Machín en su disco "toda una vida")tenían un significado especial en la voz de Moncho.. que le daba pleno sentido a un mensaje que incita a amar sin dejarse llevar por convencionalismos sociales y por el "qué dirán", rompiendo con modas y con tópicos... Moncho tuvo la intención de hacer del bolero un incitador al amor, a la pasión y a no dejar pasar ninguna oportunidad para amar:

Por qué no han de saber
que te amo, vida mía,
por qué no he de decirlo,
si fundes tu alma con el alma mía.

Qué importa si después,
me ven llorando un día,
si acaso me preguntan diré
que te quiero mucho todavía.

Se vive solamente una vez,
hay que aprender a querer y a vivir,
hay que saber que la vida se aleja
y nos deja llorando quimeras.
No quiero arrepentirme después
de lo que pudo haber sido y no fué,
quiero gozar esta vida teniéndote cerca
de mi hasta que muera.

Gracias a Moncho, en España el bolero se ha mantenido como el género romántico por excelencia; el bolerista catalán reconocía "Considero que con mis canciones he contribuido durante años a aumentar la tasa de natalidad en España, son muchas las parejas que han venido y me han dicho que más de una vez han estado durante toda la noche haciendo el amor al ritmo de mis boleros". Su fidelidad al bolero es lo que le ha granjeado el respeto de toda España, de toda América y como insiste en recordar Moncho: "El bolero me ha dado el respeto y el cariño de mi gente, los gitanos". El bolero en Barcelona tiene en Moncho su referencia más actual. En una entevista en Méjico, Moncho confesaba que " en España, los espacios para boleristas se están cerrando, pero aún así los apasionados continúan fieles a los exponentes de este género". Esta idea le dio pie para editar en 1990 su disco "Conversaciones en tiempo de Bolero", donde incluía el tema "Otra vez" y el apasionadísimobolero titulado "me muero me muero"

Por acariciar tu piel bornceada, me muero, me muero.
Por poderte amar esta madrugada me muero, me muero.
Por desabrochar tus ropas modernas, me muero, me muero
Por apaciguar mis ansias internas me muero, me muero.

Por alborotar tu pelo negro entre tus sábanas calientes
Bebiendo el dulce y el amargo de tus labios impacientes.
Por cabalgar vientre con vientre igual que antes
Hasta que el día nos encuentre en un abrazo de amantes

Por entregarte todas mis cosas
y en ti sembrar todas mi rosas
por adorarte como yo quiero
me muero, me muero.

Y es que en Barcelona, como ocurre en Santander y en Santa Cruz de Tenerife, la larguísima tradición de comunicación transatlántica con América durante más de 250 años ha dejado como herencia la habanera, el tango y el bolero, prendidos para siempre en los corazones de los descendientes de los españoles que marcharon a América y que volvieron a su tierra, trayéndose el corazón hinchado de las músicas del alma de la América de entonces, unos españoles que se les conoce cariñosamente como "indianos" y que dejaron el bolero como su herencia inmaterial para posteriores generaciones. Cuando en una entrevista le preguntaron ¿Qué es el bolero?, Moncho contastó: "Los boleros, en pocos versos, siempre cuentan toda una historia generalmente de desamor aunque para que éste exista primero ha sido el amor. Este sentido trágico lo comparte el bolero con la copla y el tango que también suelen explicar tragedias con el amor y el desamor como trasfondo". Este es uno de los primeros boleros que grabó Moncho y que da título a uno de sus más conocidos álbunes: "sábanas de seda"

Por eso fue mágico el reconocimiento de Barcelona en su primer actuación en el Liceo tras "haber actuado desde los cabarés más 'cutres' a salas de fiesta más conocidas" como el propio Moncho se esforzaba en hacer recordar: Moncho siempre guardó un gratísimo recuerdo de aquella actuación: "Siempre he sido bien recibido en mi ciudad y no me asustan los escenarios por los que he pasado aunque reconozco que impresiona mucho el escenario del Liceu donde hay que levantar mucho la vista para llegar a ver las localidades más altas. Para mi el Liceu ha sido hasta ahora el escenario más importante de todos los que he actuado y en el que, al principio de mi actuación, pasé algunos nervios, afortunadamente el cariño del público hizo que enseguida me sintiera como en casa".
Moncho ha sido aclamado y admirado no sólo en España sino también en Latinoamérica, especialmente en Cuba y México. De hecho, ha mantenido una estrecha amistada con los más grandes boleristas del mundo, que le han reconocido el enorme mérito de su trabajo y dedicación al bolero y la grandísima calidad de su voz. Nunca ocultó su origen humilde, su militancia en partidos de izquierda ni su debilidad por el modo de interpretar boleros de Lucho Gatica, con quien le unió una recíproca admiración. Moncho declaraba en una entrevista que " Ahora el rey del bolero soy yo, así me lo dijo Lucho Gatica, de quién tanto y tanto aprendí, fue mi maestro, aunque siempre he intentado tomar lo mejor de cada uno de los grandes cantantes, este título monárquico de rey del bolero no cuadra mucho con una persona de izquierdas como soy y he sido durante toda mi vida, nunca he escondido mi pensamiento". Uno de sus grandes triunfos de su recorrido artístico ha sido el bolero Llévatela que compuso especialmente para su voz Armando Manzanero. Cuando en una entrevista le preguntaron;" Después de tantos años ha cantado muchísimos, pero, ¿cuál es su bolero favorito? ", Ramón Calabuch respondió: "Sin duda es Llévatela. Le tengo un cariño especial porque fue una canción que me hizo Armando Manzanero en 1963".

Llévatela, si al fin y al cabo
ella piensa mucho en ti,
por la forma en que te mira
comprendí
que olvidó todas las cosas
que le di.
Llévatela,

es un poco caprichosa
por momentos es celosa
y otras veces
cariñosa.
Hace tiempo
que me está fingiendo,
no me está diciendo
ninguna verdad.
Mis amores
se han ido muriendo,
seguir insistiendo
sería necedad.
Llévatela, y si es cierto
que le tienes tanto amor
eso hará que no le encuentres
ni un error,
vivirás agradecido a su calor.

si al querer decir tu nombre
pronuncia el de otro hombre,
igual le pasó conmigo,
por eso vamos, mi amigo,
te suplico la lleves
para el bien de los tres.

Manzanero no fue el único que compuso boleros para Moncho: Juan Manuel Serrat le compuso "Massa per mi" y Concha Valdés Miranda le compuso este apasionadísimo bolero titulado "Házmelo otra vez".

Un momento crucial de su vida profesional fue el concierto del Palau de la Música de Barcelona a finales de 1992, en el que en reconocimiento del apoyo que siempre tuvo de la "noca canÇó", lo cantó bilingüe catalán y castellano canciones catalanas. En ese recital, se reconocen como dotadas de una especial calidez y calidad sus recreaciones de temas de Joan Manuel Serrat, de quien es amigo y admirador, de hecho no sólo Serrat compuso para él la canción "Massa per mi" que grabó en su disco Paraules d´amor, su primer disco en catalán que presentó en el Palau de la Musica Catalana de Barcelona, además en ese mismo disco versionó el tema Paraules d´amor que le da nombre al disco, también cantó los temas serratianos Per què la gent s´avorreix tant? y Això que en diuen estar enamorat, (curiosamente este último fue incluido también en el disco homenaje Per al meu amic Serrat en el año 2007).
En 1992 Moncho pisó por primera vez la sala modernista del Palau de la música de Barcelona. Moncho lo recordaba con mucho cariño «Hice un recital de canciones de autores catalanes», un concierto que compartió con amantes del bolero y entre ellos Juan Manuel Serrat con quien cantó "Sinceramente tuyo" (también del Noi del Poble Sec y que volvieron a cantar a dúo en el disco "Quédate conmigo" de 1999). y "Paraules d'amor". También cantó en solitario "Rosó" y, acompañado del cantante Sergio Dalma interpretó los boleros "Contigo aprendí" y el tema que Dalma defendió en Eurovisión "Bailar pegados". En aquel memorable concierto, Moncho cantó con Josemi Carmona, "No ha sido un sueño", una colaboración del disco que Moncho grabó con Ketama, y el bolero "Llévatela" - su preferido" en un arreglo que el propio Josemi Carmona había hecho para grabarlo con Manzanero en su disco "duetos". Volviendo a sus raíces flamencas, Moncho hizo un apartado acompañado por el pianista Toni Olaf-Sabater. Junto con Diego 'el Cigala' (que obtuvo un gramy por su disco de bolero "lágrimas negras" junto a Bebo Valdés), cantó el bolero "la noche de mi amor" en una auténtica fusión del bolero con el flamenco. Incluye una entrevista curiosoa donde confiesa que el Propio "Cigala" le pidió que subiera al escenario en un espectáculos suyo en el Liceo donde cantó "Inolvidablemente" y este bolero: "La noche de mi amor"
En ese concierto también estuvo acompañado por su sobrino Yumitus (Jaime Calabuch) en el bolero "Te extraño" y con Joana y Josep Mas (Kitflus) en el emblemático bolero "Bésame Mucho", que estrenara en 1941 en Méjico el bolerista santanderino Emilio Tuero Cubillas.
Ese mismo año de 1992, el director español Bigas Luna incluyó la voz del catalán en ell tema "Otra vez" de su disco "Conversaciones en tiempo de Bolero" (1990) en la banda sonora de su película “Jamón, Jamón”, protagonizada por Penélope Cruz y Javier Bardem.
En concierto del Palacio de la música de Barcelona le catapultó a la fama, especialmente cuando en 1993 graba su primer disco en Catalán: "Paraules d´amor" (palabras de amor) en el que incluyó junto a los temas en catalán antes nombrados, una traducción del bolero "piensa en mi" de Agustín Lara, junto a estos temas: “Massa per mi”, “No sóc res sense tu”, “Paraules d'amor” , “Nocturn”, “Per què la gent s'avorreix tant?” ,”Finestra” ,”Treballaré el teu cos”, “Rosó”, ”Viure encadenats”, “Això que en diuen estar enamorat”, “Pensa en mi”.
A finales de ese mismo año de 1993 edita un segundo disco de bolero, esta vez en Castellano, titulado "Sábanas de seda", en el que incluía un fantástico dueto con otro bolerista catalán, Dyango en el enlazado de boleros titulado “entre dos amigos” al que seguían los temas "sábanas de seda", "ay cariño", "Nuestra edad es la distancia", "se te nota", Que tengo que hacer, "Sin salida", "Hombre secreto", "Y no es que es amor", "si a veces hablo de ti" y el fabuloso bolero "me muero, me muero".
A pesar de la actividad que le llevaba actuar en numerosas salas de fiesta por todo el país, en el año 1994 edita un fabuloso disco de bolero: "Moncho, el bolero y yo" (Horus, 1994) con fabulosos boleros como "Conversación en tiempo de bolero", "Ay, cariño", "Que no se te olvide", un bolero que elgió para cantarlo en el Liceo con la jovencísima Tati Román y que resultó un tema apasionadísimo, como puede comprobarse:

en el mismo disco incluyó boleros como "La noche de mi amor", "Se te nota", "Otra vez", "Fin de semana", "Heridas", "Orgasmo", "Sin salida", "El amor cuando se va", "Madrecita" y un conjunto de Boleros encadenados
Actúa por primera vez en Méjico el 5 de noviembre de 2005, en una gira en el se aventuraró a incluir el tema "Mujeres divinas", del exitoso compositor Martín Urieta. moncho aseguró entonces que le fascinaba esa melodía ranchera misma que se ha colocado en los primeros sitios de popularidad no sólo en México, y gran parte de Latinoamérica, sino también en España, donde la canción es muy solicitada."Claro que yo la interpreto con un toque español y espero que les guste la interpretación con mis cinco músicos, el piano, la guitarra española, el contrabajo, la batería y las percusiones", comentó. mientras añadía que le "agradaría tener a Urieta entre el público y saludarlo, pues siento una gran admiración por sus letras".
En frenético trabajo, saca al mercado en 1996 su disco "Sombras" donde incluía el bolero de Emilio Tuero "Bésame mucho" y Sombras, Me Vas A Echar De Menos, Falacia, El día que me quieras (tango-bolero que Gardel compuso en Barcelona), Loco Corazón, No me pidas canciones, Regálame tus veinte años, Me Has Echado al Olvido, Se nos rompió el Amor, Si tú quieres, Mi problema y El gato (La Gata) que Moncho elegió para dedicarsela a Rocío Dúrcal:

En el año 1999 Moncho edita dos álbumes: "En medio de la vida" (editado por HORUS) y "Quédate conmigo" en el que incluía los siguientes boleros: “Me Vesti de Silencio”, “Quedate Conmigo”, “Son Cuatro Dias” (en el que colabora con Eliades Ochoa], “Sangre del Bolero”, o este fabuloso bolero “En Mi Piel” cantado junto a la cantaora de flamenco y también cantante de bolero Mayte Martin.

En ese mismo a´lbum incluye los boleros “Algo Contigo” (de Chico Duarte), “Sinceramente Tuyo” (con J. M. Serrat), “No Se Te Ocurra”, “No Ha Sido un Sueño” (en el que colabora el grupo Ketama, “Sin Temor a Equivocarme”, “Si Me Faltas”, “Como Tu Quieras”.
A finales de 1999 es fichado por la compañia virgin records y su CD "Quedate conmigo" inaugura el sello DRAC de esta compañía. En este disco han colaborado interpretes de la talla de Juan Manuel Serrat, Dyango, Ketama, Elíades Ochoa y Mayte Martín con quien interpreta a dúo uno de los temas compuestos por Rosana que se incluyen en el disco.
Grabó varios discos en América y volviendo a España grabó de nuevo en catalán el disco "On és la gent?" en con temas en catalán como On És La Gent?, Si Tu I Jo Som Tres, A Poc a Poc , Meva, Meva, Meva, Fes-Me un Racó, Pare, Ningú Com Tu!, Me'n Vaig a Peu, I Com Jo t'Estimo, , Paraules, Paraules, T'Estimo Tant, S'En va anar
Siguiendo una costumbre que conservó durante muchos años, al tiempo que editaba un disco en catalán grababa otro en castellano. Ese año de 1993 le tituló Inolvidablemente" con boleros como "Lo Siento Mi Amor", "Abrázame", "Inovidablemente", "Si nos dejan", "Noelia", "Te extraño", "Usted", "Lia", "Desahogo", "Voy a perder la cabeza por tu Amor", "Soy Lo Prohibido" (de Roberto Cantoral), Adoro (de Manzanero), "No Me Platiques Mas", "La Distancia" y "Pienso que me oyes"
En el año siguiente salió a la luz su primera recopilación de bolero, bajo el título de "Moncho: Antología de sus mejores boleros": en esa época Moncho actuaba muchísimo en España. Cuenta una anécdota que le sucedió con el Príncipe Felipe de Borbón, hijo del Rey Don Juan Carlos. "Fue en la boda de la hija del presidente de unos famosos grandes almacenes. Él iba de invitado y yo canté en el convite. Recuerdo que Don Felipe se animó a bailar uno de mis boleros y al terminar, vino a saludarme y me dijo : “por fin escucho y bailo algo de Moncho”".
En 1999, en su disco "Quédate conmigo", Moncho vuelve a cantar a dúo con Serrat Sinceramente tuyo, colaboraciones también en ese mismo disco con Mayte Martín cantando "En mi piel", con Dyango y Elíades Ochoa "Son cuatro días" y con el grupo Ketama “No ha sido un sueño”.
Los viajes y actuaciones en América, sobre todo en Méjico y Cuba eran cada vez más numerosos, trabando una excelente relación con Armando Manzanero, a quien dedica su siguiente disco: "Llévatela" (un disco con varios temas de Manzanero, entre ellos el tema homónimo que escribió especialmente para Moncho), al que siguieron otros dsiscos editados en América en el 2000. El número de grabaciones de discos de bolero superaba con creces los treinta discos y cerca de trescientas canciones, cuando sigue editando discos de títulos muy sugerentes como "Bravo", "El tiempo que te quede libre", "Amor no fumes en la cama", "Soy", "Olvido y camino", "Por tu mirada", "Conversaciones en tiempo de Bolero", "Historias de amor" y muchos otros, que suponían más de 300 canciones grabadas por este infatigable cantante de bolero. Doble CD de recopilatoros llamado "Grandes canciones y Boleros" en el que incluía temas como Sabanas de seda, Fin de semana, El reloj, Se te nota, Sombras, Orgasmo, Heridas, La noche de mi amor, Atrevete a negar, Nosotros, Ay, cariño, Regalame tus veinte años, Conversacion en tiempo de bolero, Historia de amor, Cuando vuelva a tu lado, Nuestra edad es la distancia, Falacia, Amnesia, Otra vez, Madrecita, Piensa en mi, Toda una vida, Que tengo que hacer, y Si tu quieres .
En el año 2003 continuó la costumbre que ya no perdió nunca: intercalar un disco de bolero sólo en catalán entre varios discos cantados en castellano. De este modo, sal al mercado “On és la gent?” (¿Dónde está la gente?) que es el nombre del segundo disco en catalán de Moncho. La canción que le da título es de Joan Isaac, canción que en 2004 cantarían a dúo en directo en el CD Només han passat 50 anys de Joan Isaac y que se incluye también en el disco Duets de Joan Isaac (Discmedi, 2007). En ese mismo año salió su disco "Inolvidablemente", lanzado en diciembre de 2003 (K industria cultural, Barcelona), fue presentado durante una gira que se desarrolló a lo largo del 2004
En el 2004, tres años después de su último disco en castellano, aparece editado en España un trabajo que Moncho grabó en Cuba bajo el título de "Moncho en La Habana", que de nuevo volvió a colocar a este singular cantante en el panorama de actualidad musical de entonces. Ese mismo año, Moncho grabó el tema "Cómo fue" de Benny Morè en el disco homenaje al músico cubano Tito Duarte de título "La herencia del viejo sabor" (editado por la Fundación Autor en el año 2004). Asi mismo, en el año 2004, presentó su proyecto musical antología, lo mejor del bolero cubano. Ese prolífico año, Moncho colaboró también con Alejandro Sanz cantando su bolero "Me vestí de silencio" en el CD Alejandro Sanz "Grandes éxitos 1991-2004".
En el año 2005, tras el éxito de los dos primeros discos de bolero en catalán y con el intercalado de varios discos en castellano, Moncho volvía a sus raíces editando otro disco en catalán bajo el título "I tant que sí", título tomado de la canción de Antoni-Olaf Sabater en honor a Moncho incluída en el mismo. En este CD grabó además una versión adaptada al catalán por Joan Isaac de la Penélope de Joan Manuel Serrat y Augusto Algerò, también de la autoría de Isaac encontraremos la canción Conec un lloc, o la pieza Mai més de Albert Pla, o Tu dius que m´estimes en adaptación al catalán por el mismo Moncho del tema compuesto por Paloma Ramírez y Alejandro Martínez, por destacar sólo algunos de los temas que aparecen en esta nueva entrega Siguiendo su estilo, Moncho colaboró con el cantaor de flamenco de Barcelona y ganador de muchos premios nacionales Miguel Poveda, grabando en su disco "Desglac" (en la discográfica Discmedi) a dúo el poema de Joan Margarit "No et veuré més".La popularidad de Moncho ya era muy grande a principios del siglo XXI tanto en España como en América y especialmente en Cuba, donde viajaba a menudo. Moncho contaba una anécdotra que explica que dejase de viajar a la isla: "Entonces lo tenía dificil. ¡Fui a cantar boleros al país del bolero! Pero me abrí paso gracias a Amor fugaz, de Benny Moré", recuerda. Luego vino el malentendido por mi adaptación rumbera de un texto del héroe nacional José Martí que me valió una reprimenda del Gobierno cubano. "Me vetaron y tardé 18 años en volver". Pese a ese ruido político, creo que "La Habana y Barcelona son ciudades hermanas a través de la rumba". Aqui le tinen acompañado de la orquesta Chipén, en La Habana.

De este modo, se decide en el año 2006 a editar el disco "De La Habana a Barcelona, de la Rumba al Bolero no hay nada más que un paso" estrechando lazos entre la música catalana y cubana. El programa del espectáculo que incluye a la Orquesta de la Radio y la Televisión cubana, además del grupo musical flamenco Chypen, integrado por dos guitarras, un bajo y una caja flamenca, estuvo dividido en dos partes, la primera dedicada a la rumba flamenca acompañado por el grupo Chypen y la segunda dedicada al bolero con músicos cubanos, repasando muchos de los temas incluidos en sus discos "Inolvidablemente" (de 2003) y en "Antología de sus mejores boleros" (en el 2004) como "Tú, mi delirio", "Ahora que soy libre", "Cuando estoy contigo", "Bravo", "Lo siento mi amor", "Abrázame", "Si nos dejan", "Te extraño", "Usted", "Desahogo", "Voy a perder la cabeza por tu amor" y "Soy lo prohibido". La populosa Sala Avellaneda del Teatro Nacional estuvo repleta, el público no se cansaba de batir palmas, y lanzarle frases de cariño. La mayoría de los presentes rondaba entre los 70 y los 40 años de edad, pero acompañados de sus hijos y nietos. Canciones en catalán así como Puede ser, Adoro, Amor fugaz, Inolvidable, Que sabes tu, La distancia... incrementaron el fervor nocturno dentro de un público que continuamente se ponía de pie, o corría hacia el escenario para entregarle una flor. Moncho había dicho: "hace 30 años que llegué por primera vez y los que fueron a verme en aquella ocasión ahora tiene 60, son abuelos como yo". No podían faltar las atrevidas y provocadoras versiones de Te extraño, Orgasmo y Soy lo prohibido piezas de gran sensualidad.Me muero, me muero, su bolero emblemático, llevó al auditorio al frenesí sentimental y musical para finalizar un espectáculo que dejó a todos llenos de placer e hizo que el propio Moncho dijera a un reportero: "fue todo muy bonito, muy afectuoso…". Lo que le llevo a grabar un disco que registrara esta experiencia; este álbum, grabado en los Estudios BmasB de Barcelona, España, y los Estudios Egrem de La Habana, Cuba, demuestra sobradamente la calidad de su Voz aplicada a un difícil y variado repertorio Este espectáculo es presentado en concierto en La Habana, Sala Avellaneda del Teatro Nacional el día 23 de septiembre de 2006 y en Barcelona en el Teatre del Liceu, el día 16 de octubre de 2006. Esta es la crónica que apareciónn en La Habana el 26 de Junio, 2007:
- Poseedor de una voz en plenas facultades, subiendo a increíbles tonos altos y un estilo en el que mezcla los melismas del cante jondo con nuestra música, Moncho se ha ganado con razón un crédito de intérprete singular y el sobrenombre artístico de El Gitano del Bolero. Lo demostró en su concierto único en el XXI Festival Internacional Boleros de Oro, en el capitalino teatro Karl Marx. Cantó como si la emotividad fuera algo a buscar en el diccionario. Dicharachero y de su singular gracejo y sinceridad, expresó placer al estar de nuevo rodeado del pueblo cubano. Moncho interpretó Historia de un amor, de Carlos Eleta Almarán; Llévatela, que Armando Manzanero le escribiera y aún sigue cantando con igual acogida que cuando la estrenó hace 47 años, a las cuales sumó Contigo aprendí, Esperaré y Voy a apagar la luz, también del compositor yucateco; La vida es así, que su amiga recién desaparecida Rocío Durcal hiciera popular y él recreó; en catalán Penélope, de su compatriota Joan Manuel Serrat; No me platiques más, de Vicente Garrido, y otras muchas, incluyendo los bises que sonaron como de estreno y en las cuales demostró cómo el tiempo sigue jugando a su favor.
El músico José Loyola, presidente del Festival, agradeció a Moncho haber cumplido con su compromiso, hecho en septiembre pasado, de venir a esta fiesta del bolero. Le entregó la Distinción de Miembro de Honor de la UNEAC y una serigrafía de Roberto Fabelo. Elogiable el acompañamiento de la Orquesta del ICRT conducida por un pianista notable, magnífico esta noche, Tony Olav Sabater, director musical de Moncho. Y si hubiera que calificar el concierto, habría que hacerlo sirviéndose del título de la canción con la que lo abrió, Inolvidable, de nuestro Julio Gutiérrez.
Desde que Moncho visitara Cuba por primera vez 40 años antes, el público cubano siempre recibió con entusiasmo al catalán; la Relación con la Habana era muy intensa para este barcelonés que siempre admiró el bolero cubano. De este modo, realizó otro fantástico concierto de bolero en plena Habana que agotó en el país caribeño en junio de 2007 el aforo del Teatro Karl Marx de La Habana con una capacidad de cinco mil espectadores, lo que obligó al gobierno del país a poner pantallas de vídeo en el exterior. Ese mismo año fue también invitado al Festival Boleros de Oro de 2007, titulando el concierto "Moncho en Boleros de Oro" organizado por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por espacio de más de dos horas y ante un público conformado por admiradores de muchos años de este popular intérprete, gran amigo de Cuba, Moncho interpretó temas conocidos como "Llévatela", de Armando Manzanero, con el cual dijo: "me di a conocer hace 47 años en el mundo artístico y discográfico", "Se te nota", "Amor" (en homenaje a Roció Durcal), "Penélope" (que cantó en catalán) y estrenó "Ni tú ni mil mujeres", canciones todas que estremecieron los corazones de los cerca de cinco mil quinientos asistentes al concierto, efectuado en el teatro Carlos Marx. Momento importante fue la entrega a Moncho de la condición de Miembro de Honor de la UNEAC, por el doctor José Loyola, vicepresidente primero de la institución, quien además le regaló una obra del pintor cubano Fabelo.
Durante todo el concierto dirigido musicalmente por su pianista Toni Olav Sabater, quien se destacó por sus improvisaciones y magistral ejecución del instrumento y en la conducción de la orquesta acompañante, conformada por músicos de la Isla, Moncho ofreció muestras de cariño hacia el público cubano y recibió de este igual correspondencia, entre besos y aplausos, estos últimos lo obligaron a volver al escenario una vez concluida su presentación
En el año 2007, vuelve a editar un nuevo disco de bolero en catalán, en este caso dedicado a su amigo Serrat: "Per al meu amic Serrat", disco de homenaje colectivo en el que Moncho expresa en clave de bolero muchas de las composiciones de su admirado Juan Manuel Serrat con las canciones "Me´n vaig a peu" y "Pare", y a Francesc Pi de la Serra con "A poc a poc" y cantando a dúo con Nina el tema “Paraules, paraules”, el mítico “Parole, Parole” en versión catalana. «Con Moncho hay una relación muy fraternal», admite el propio Serrat a quien le tiene cantando con Moncho su bolero "palabras de amor":

El mismo Serrat manifestó en una entrevista que «el bolero en el mundo, y especialmente en España, sin Moncho sería absolutamente otra cosa. Él es capaz de darle un aire y una vida al género que en los tiempos que corren ya no se estila». ¿Y qué opina de que su Paraules d’amor sea una pieza clave también de su repertorio? «Es que no solo ha versionado esta canción, sino más de una docena. Y si ya es fantástico que mis temas los canten otros, si se trata de un amigo, ¡pues imagínate!» exclamó en aquella entrevista Juan Manuel Serrat, quien le compuso especialmente "Massa per mi" en 1993.
En ese mismo año 2007, con “El tío Moncho. El arte del bolero” Moncho grabó su disco número 36 de su carrera. Con ese disco y con 47 años sobre los escenarios, Moncho decidió dra un repaso a su historia personal y rodearse de amigos que el denominaba en la jerga gitana “compadres”. De los momentos flamencos con el Pescaílla, cuando era conocido en casa de Lola Flores como “el primo Moncho”, hasta entonces, en el que no sólo los hijos de Lola Flores, sino los paroentes de estos y prácticamente toda una generación que entonces estaba abriéndose firmemente uel camino en los escenarios, le llamaba cariñosamente “el tío Moncho”. El cantante barcelonés se había ganado el respeto y admiración no sólo de sus allegados, sino de toda la profesión que admiraban su excelente oído y decían que “nunca desafina”. Estrellas consagradas como Diego «El Cigala», Tomatito, Niña Pastori o Lolita, o Josemi Carmona en el bolero "Ay cariño", que aqui le tienen cantandolo en los ensayos

, han querido participar en su último trabajo, «El tío Moncho. El arte del bolero», proyecto con el que hizo una importantísima gira y que supone para el catalán «un regreso a las raíces» y un encuentro entre su pasión -el bolero- y su origen -el flamenco-. El momento más importante para Moncho de esta gira fue actuar en el Auditorio de Barcelona, “l´Auditori”, donde no había actuado antes y que decía que” es el único que me quedaba por pisar». Así describía Moncho a la prensa, ilusionado, de cómo pensaba realizar ese importante concierto: “En el Auditori vamos a hacer una actuación diferente a las que realizo durante mis giras, se trata de presentar mi disco número treinta y seis titulado “Tío Moncho, el arte del bolero”, es un disco de boleros aflamencados con ritmo de rumba que tenía muchas ganas de hacer pues me recuerda mis orígenes, soy un gitano catalán nacido en el barrio de Gràcia”. Moncho se ha declarado ilusionado por el "premio" que significa para él actuar de nuevo, como hizo en 1992, en el Palau de la Música, donde cantó por primera vez las "Paraules d'amor" de Serrat. Grabó un disco en directo, en el que colaboraron artistas como Diego el Cigala, Lolita, Niña Pastori, Tomatito, Antonio Carmona,

El álbum incluyó un DVD con imágenes de las grabaciones de los artistas invitados, sus comentarios y los de Moncho, con las grabaciones conParrita, , Las Hermanas Bautista, Jorge Pardo y la cantante de flamenco Montse Cortés, quien confesaba que a todos los famencos les encanta "Bravo", porque siempre fue especial para ella.

El disco contiene doce boleros clásicos de autores como Armando Manzanero, Benny Morè o Manuel Alejandro. Moncho comentaba: "El hecho de celebrar 50 años en la música ya tiene mérito. «Pero festejarlo en tu casa, porque yo sí que me siento profeta en mi tierra, y con amigos así es maravilloso". Entre los doce temas del disco, que trae también un DVD, Moncho hace con Diego El Cigala un dúo en "La noche de mi amor", a petición del cantaor flamenco, así como Niña Pastori eligió acompañar "al tío Moncho" en "Si a veces hablo de ti". Parrita canta, por primera vez, con el artista catalán, y lo hace en "No te atormentes morena", si bien ya había colaborado en álbumes anteriores como compositor. Las guitarras flamencas de Tomatito y de Josemi Carmona suenan en "Encadenados" y "Ay cariño"; Montse Cortés hace su versión de "Bravo", así como Jorge Pardo y las Hermanas Bautista interpretan "Me vas a echar de menos" y "No".

Con Lolita, su sobrina, Moncho hace un dúo en "Amor Fugaz", canción que la artista le escuchaba interpretar con su padre desde niña, y grabarla, dice ella, supone "realizar un sueño". Moncho confesaba: "me ha hecho muchísima ilusión cantar con mi sobrina Lolita. Verás, cuando me fui a vivir a Madrid, el único familiar que yo tenía allí era El Pescaílla. Me iba a su casa y entre visita y visita, sacaba su guitarra y cantábamos. Él cantaba mucho una canción de amor fugaz, que es la que viene en el disco, y recuerdo que la Lolita niña se ponía a bailarla delante de nosotros. Hoy, la canta “clavaíto” a como lo hacía su padre". Aqui le tienen:

Para Tati Román es el comienzo, ya que la voz flamenca más joven del álbum debuta en el bolero con "Que no se te olvide", una apuesta del artista "de que ella también puede destacar en otros estilos".
De igual modo, Moncho llevó su "arte del bolero" al Teatro Calderón de Madrid, que acogió el concierto que se presentó el 11 de diciembre de 2007, y que contó con la presencia de los cantantes que colaboran en el trabajo con el bolerista, además de otros invitados como Antonio Carmona y Raúl Paz.
No se ha planteado la retirada de ese mundo, está considerado por muchos compañeros de profesión como "un hombre que nunca desafina", y conserva su voz y con ella "la aceptación del público". ha compartido conciertos, discos y apariciones en la televisión con una larga y ecléctica lista de compañeros de profesión de primera línea: Joan Manuel Serrat, Alejandro Sanz, Mayte Martín, Dyango, Joan Isaac, Olga Guillot, Omara Portuondo, Peret, Lucrecia, Nina, Lolita, Rosario, Diego "el Cigala", Niña Pastori, Tomatito, Parrita, Armando Manzanero, Lola Flores, "El Pescaílla" y un largo etcétera, entre las que inclimos al flamenco "Parrita" quien colaboró en ese disco de fusión de bolero y flamenco en el tema "no te atormentes morena"

En una entrevista comentaba: "Hace mucho que reivindico mis orígenes en Gràcia, cuando a los 12 años comencé a cantar boleros con ritmo de rumba catalana con sus inventores, El Pescaílla y su hermano, el tio Polla. Ahora, a eso se le llama fusión", ironiza Moncho, que no se moja al precisar cuál de las diversas escuelas rumberas barcelonesas (Gràcia, calle de la Cera, Hostafrancs) es la más genuina. También está la cantera de Lleida, cuna del garrotín, "un tanguillo que dicen que es la madre de la rumba", apunta Johnny Tarradellas, de Chipén, el grupo que le acompañó en su conciertos en La Habana. Esa rumba que suen en el bolero "levántate"

Considerado uno de los mejores boleristas de todos los tiempos por numerosos aficionados y críticos, en estas bodas de oro estará acompañado por su grupo de músicos habitual, encabezado por el pianista Toni Olaf-Sabater —"nunca he oído desafinar a Moncho, decía admirado el pianista— y grandes figuras de la canción. En el concierto del miércoles 12 de Mayo de 2010 hubo de todo: emoción, ternura, nostalgia..., pero cuando Moncho y Sergio Dalma cantaron juntos Bailar pegados, el Palau de la Música estalló, y el millar de personas que contemplaron extasiados el mágico momento se fusionaron en un solo latido. Y así gozaron, con el corazón en un puño, las más de dos horas de intenso sentimiento, con la voz de Moncho arrastrándose por los recovecos de nuestra vida, recordándonos el día que besamos intensamente, el día que odiamos amando, el día que despedimos a quien amábamos... Todas las notas de la sinfonía del amor, concentradas en ese gitano dulce que el miércoles cumplió su quincuagésimo aniversario de bodas con la música. Pocas veces un concierto acumula tanta emoción y un cantante tanto cariño.
La fortuna de la elección de Moncho para dedicase a cantar boleros da fe este vídep, en el que tienen a Moncho en La Habana, en una selección de sus mejores boleros, coreados por miles de corazones que llegan a hacer que el propio Moncho deje cantar al público. Nunca un cantante español - y pocos boleristas de la historia- llenaron así el Teatro de La Habana... (y el vídeo acaba con su actuación en el Liceo con el bolero "Bravo" que es sencillamente sublime).

No eran un millar de fans, escuchando al cantante preferido, ni se trataba de un concierto más, especialmente atractivo por la presencia de un elenco de cantantes de primera. Eran un solo ser agradeciendo, a nuestro Moncho, su tozuda constancia, su bella cadencia, su intensa alma de bolero. Cincuenta años decorando nuestros sentimientos, como si fuera una voz interior, como si fuera nuestro propio lamento. La melodía de nuestra vida... Subido allá arriba, en el escenario noble del Palau, el gitanet de Gràcia crecía como lo hacen los gigantes, multiplicado por la belleza de su enorme sensibilidad. Cantó Joan Manuel Serrat, cantó Joan Isaac, cantó Sergio Dalma, cantó Antonio Carmona, cantaron los amigos con el amigo, pero no fue un concierto coral. Fue un acto de amor compartido. Una bella noche para un hombre bello. ... (La Vanguardia 13-5-2010)
Moncho asegura que «el bolero siempre será un clásico, y mientras haya amor y desamor en la sociedad, algo por lo que todo el mundo pasa, sus letras seguirán gustando».
En 2009, con motivo de las fiestas de la Virgen patrona de la Hispanidad en Zaragoza, se invitó al grupo "Parrandboleros" de Murcia, junto con la sevillana Tamara, el catalán Moncho y Rafael Basurto de Los Panchos, que interpertaron, entre otros el bolero "bésame mucho" que estrenara en 1941 el santanderino Emilio Tuero. No era la primera vez que cantaban juntos: en el décimo aniversario del grupo, en Murcia, también interpretaron varios boleros juntos, como este "el dia que me quieras":

Las dos grandes aficiones de este gran hombre son la pesca y sus dos nietos, que “son rubísimos y de ojos azules”, porque su hija está casada con un noruego. No descarta irse a vivir a Sevilla cuando se retire porque le encanta el Sur.


Desde este blog de bolero felicitamos la trayectoria de este bolerista español que ha sabido encontrar la pasión y el deseo que esconde un bolero, esa atracción carnal de amar y de desear hasta el infinito dejándo que el corazón lata a ritmo de bolero, como dice el maestro Moncho en este bolero que canta con la cantante flamenca "Niña Pastori":

Acabamos con este bolero grabado también en esa sesión de 1999 con Mayte Martín titulado "En mi piel", que es como nos deja Moncho con sus boleros.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja un comentario que nos ayude a mejorar este blog

Estadística de visitas diarias