El bolero, Patrimonio cultural inmaterial de Cantabria

Más de 30 grupos. Más de 200 músicos de bolero en Cantabria.

Mas de 500 concierrtos de bolero anuales

Algunos Grupos de bolero de Cantabria:

Jueves de Boleros…………….. …….más de 25 miembros

Agrupación Puertochico………….. más de 25 miembros

Agrupación Sardinero…………….. más de 25 miembros

La banda del Aserradero….…..… 9 miembros

Tempo de Bolero………….……….. 6 miembros

Los Castos………………………..…... 5 miembros

Hot café fusión…………………...…. 5 miembros

Mariachi Cantabria………………… 5 miembros

Divertia………………………..………. 4 miembros

Antonio Borja……………………….. 4 miembros

Cocó Muñoz …………………………. 4 miembros

Barrio Latino……………………...... 4 miembros

Mabel Sierra cuartet………………. 4 miembros

Son 4…………………………………….. 4 miembros

Trío Camina……………..……….….. 3 miembros

Toda una vida boleros y mas…...3 miembros

trío Los Carabelas……………..….. 3 miembros

Trío Covadonga………………..…... 3 miembros

Bohemios trío………………………...3 miembros

Solo dos y un bolero…………….... 3 miembros

Obsoletos trío……………………..… 3 miembros

flores para Gardel……………....... 2 miembros

Duo Santander……………….......…2 miembros

Los Norteños………………………... 2 miembros

Flores para Gardel…………….….. 2 miembros

Dúo Alfiles………………………..….. 2 miembros

Trío horizonte………………………...2 miembros

Doble o nada…………… …………... 2 miembros

Manuel y Nanín ……………………. 2 miembros

Duo Candilejas……………….…..… 2 miembros

Duo Veracruz………………..…….… 2 miembros

Los tres del norte………………...… 2 miembros

Eder Paiva bolero…………..…..…. 2 miembros

Sito………………………………………. solista

Juan Carlos………………….…..…… solista

Lazarón …………………………..…... solista

Walter Gala …………………..….….. solista

Nanin Rodríguez…………..………. Solista

Hermes de la Torre……………..… musico solista

Juian Carlos Solar………..……….. solista

Otros grupos de bolero de Cantabria:

Piel Canela…………………………….......…. 8 miembros

El Tumbao sexteto……………..…………… 6 miembros

VozyPiano Trío…………………..……….…. 3 miembros

Quinteto Lástima……………………….…... 5 miembros

Sangre Morena……………………………..… 5 miembros

Desafinado bolero…………….…………..… 5 miembros

Marcela Morena y su trío del alma: …..4 miembros

Siguaraya…………………………….………… 3 miembros

Iliana Casanueva y Robert Itrich:…..… 2 miembros

Conciertos de Bolero en Cantabria

Al cabo del año, se programan en Cantabria más de 500 conciertos de bolero

Programación semanal ( 7 conciertos semanales)

- Cada Martes del año de 8:30 a 22:00 el ciuclo “Boleros Incendiaros” en Casa Miguel, en Corbán

- Cada miércoles del año, a las 19:30 horas, el mejor bolero cubano en directo en Bodegas Mazón de la mano del maestro habanero Hermes de la Torre, sobrino del gran Benny Moré

- Cada jueves par del año, una descarga improvisada de pura trova y bolero en Casa Inés, en Bezana, a cargo de algunos de los miembros de Jueves de Boleros.

- Cada Viernes, un concierto de bolero en el Centro Gallego ( Calle Peñaherbosa) de Santander

- Cada Sábado, en Bodegas Mazón, el bolero de Hermes de la Torre.

- Cada Domingo al mediodía, en Bodegas Mazón de Santander, el bolero de Juan Carlos Solar.

- Cada Domingo, el son y el bolero de Son 4, en la Granja Cervecera de Miengo.

Cada semnana hay, además, otros dos o tres conciertos de bolero, a cargo de los varios grupos de bolero de ProBoCa.

Santander tiene la única estatua del mundo erigida a un bolerista español

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Lo más leído de ProBoCa

septiembre 18, 2010

Casi medio centenar de músicos de bolero se reunen en la clausura del ciclo "100 años de bolero en Santander"

Casi medio centenar de músicos de bolero de Santander se reunieron el Domingo 19 de Septiembre de 2010 para cantar juntos, improvisando, boleros "de toda la vida", enlazando un bolero con otro como respuesta al anterior, en lo que en este género se denomina una "descarga de bolero", con la que despiden el ciclo "100 años de bolero en Santander".
En la fotografía pueden ver algunos de los músicos que participaron en la descarga de bolero esa noche: en primera fila y de izquierda a derecha, agachado con un jersey blanco, a Pepín García, que con su trío "Covadonga" fué el primer trío de bolero en actuar en Televisión Española en 1961. Pepín es actualmente el director musical del quinteto de bolero "Son de Indianos". Detrás de él y de pie, al maestro Eder Paiva, pianista y director del cuarteto de bolero-cumbia "Sangre morena" junto a él pueden ver a Luis Felipe y a Ana Herrero del cuarteto "Obsoletos Classic" y junto a ellos Adrián, el contrabajista y director musical de "La banda del aserradero" junto a otros miembros de esta originalísima banda de bolero que ya representó a ProBoCa en 2009 en las fiestas patronales de Santander en un memorable concierto en la plaza Porticada. Agachado y con su requinto en la mano, Manuel Encabo, coordinador de ProBoCa y miembro también del "sexteto de tango y bolero Emilio Tuero" y a su lado en cuclillas, "Nanín", del trío "Los Brisas", trío fundado en Santander en 1952 y que por lo tanto tiene ya 58 años de existencia, con el añadido de que está compuesto en la actualidad por los mismos tres componentes que lo fundaron en 1952. Sentada a su lado, Nuria, la primera voz del cuarteto de bolero-cumbia "Sangre Morena" y detrás de ella pueden ver a Diana, la voz y alma mater del cuarteto de bolero-bossa "Jatobá". Sentado con una bandurria, Rafael "Falo", y a su lado Fernando de Carlos director musical y coordinador respectivamente de la agrupación "Jueves de Boleros", que ha representado este año 2010 a ProBoca en las fiestas patronales de Santander en la Plaza Porticada. Detras de ellos, otros excelentes músicos de la espectacular formación de más de 25 miembrois están de pie, en especial Juan Santana, que se adivina detrás de bajo de la magnífica agrupación, junto a Eva Maza, la primera y fantástica voz del octeto de bolero y son cubano "Bolero.son", detrás de la cual está Pedro Herrero, tenor y primera voz de "obsoletos" y junto a él detrás del todo, a Valentín Díaz Prieto, que fué miembro de la orquesta Corimbos y pianista de Jorge Sepúlveda y de Antonio Machín. Junto a él, Alfonso, director de "Jueves de Boleros" junto a otros miembros de la agrupación y sentada delante de ellos está Pilar Falla, la voz del quinteto de bolero-feeling "Sólo dos y un bolero", junto al percusionista y primera voz de "La banda del aserradero". En la esquina de la derecha, senado, está Víctor Santiago, primera voz del trío "Los Brisas", que ya era la primera voz de trío en 1952, junto a "Nanín" y su hermano José Luis Santiago. A la derecha del todo y de pie, Jesús Martínez, auténtico mecenas del bolero en Cantabria, que ha intervenido para que se realice el ciclo "100 años de bolero en Santander" en las instalaciones del restaurante que dirigen sus hijos Ignacio y Antonio Martínez. En especial, aprovechamos estas líneas para agradecer la gestión de Ignacio Martínez en el Restaurante "Maremondo", donde ha demostrado su sensibilidad para poner en valor la tremenda importancia que tiene su terraza en la historia del bolero en España y en la historia del bolero de Santander en particular. He aqui pues, una fotografía para la historia. Hemos contado 35 músicos de bolero en la fotografía, entre los muchos que esa noche asistieron a la clausura de un ciclo que consiguió lo que pretendía: recuperar y volver a poner en valor un estilo de veranear, de sentir, de vivir las noches románticas del verano junto al mar que ha sido y sigue siendo una nota característica del veraneo de Santander "de toda una vida", como decía el bolero.

El ciclo "100 años de bolero en Santander", que se ha extendido desde finales de Junio hasta principios de Septiembre ininterrumpidamente, ofreciendo un concierto de bolero diario, ha tenido la presencia de catorce grupos de bolero de diferentes estilos, cuyos componentes suman hasta 73 músicos de bolero cántabros, coordinados por ProBoCa (Promoción del Bolero de Cantabria). Los aficionados que se acercaron junto al escenario dispuesto en la histórica "Plaza del Pañuelo" donde hoy se ubica la terraza del Restaurante "Maremondo" pudieron disfrutar con la actuación de miembros de grupos de bolero como "Obsoletos Classic", "La banda del Aserradero", "Jueves de Boleros", "Son de Indianos", el trío "Los Brisas", "Sólo dos y un bolero", "Sangre Morena", del "sexteto de tango y bolero Emilio Tuero" o "Bolero.son" que son algunos de los 12 grupos programados en los 74 conciertos que ha ofrecido el ciclo durantes estas noches de verano de 2010, y con los que no sólo se ha celebrado la centenaria presencia del bolero en Santander, sino el 115 cumpleaños del bolero como género musical. Ambas efemérides se dan la mano en Santander, una de las ciudades más románicas de España y la que tiene el honor de ser la primera ciudad donde se interpretó un bolero en Europa, concrla que entonces se llamaba "plaza del Pañuelo" y que hoy tiene un aspecto muy similar, 100 años después. En la fotografía, el aspecto actual del que fuera el Gran Balneario del Sardinero (actual Restaurante "Maremondo"), observándose tras él la imagen del Gran Casino del Sardinero. Ambos edificios datan de los primeros años del siglo XX y conforman la actual Plaza de Italia, que en aquella época se denominaba "Plaza del Pañuelo".

Más de 10.000 aficionados han disfrutado de este primer ciclo "100 años de bolero en Santander", que ha ofrecido un concierto diario de bolero durante los meses de Julio y Agosto en "la plaza del Pañuelo" (hoy Plaza de Italia), el mismo lugar donde se situaba la orquesta en los "Baños de Ola", que hace 100 años interpretó los primeros boleros de los que se tenga noticia en Europa.

El bolero cunple este año su 115 cumpleaños, pues es 1989 la fecha más moderna en la que se data la primera partitura de bolero de la historia: "tristezas", compuesta por Pepe Sánchez en Santiago de Cuba, cuando era la capital de la provincia española de Cuba y su gobernador era el santanderino Arsenio Linares Pombo. ProBoCa celebra así la presencia ininterrupida del género romántico por excelencia en Santander durante los últimos 100 años, lo cual es decir que llegó muy pronto en la historia de este género musical, si se tiene en cuenta que hasta la primera década del siglo XX el bolero no llegó desde Santiago a La Habana, llevado por Sindo Garay (discípulo de Pepe Sánchez) y Alberto Villalón (siendo el cantante del cuarteto Villalón, el tenor canario Alberto Corona, el primero en grabar un bolero en la historia, en un disco Edisson, bajo el título "la clave del triunfo del bolero" en 1909). En la fotografía, puden ustedes ver a Sindo Garay, Alberto villalón, Manuel Corona y Rosendo Ruiz: los primeros boleristas que llevaron el bolero a La Habana, (era famoso el bar Rubalcaba de la Habana - de evidentes reminiscencias santanderinas-como lugar donde se reunían los primeros intérpretes de bolero) en la época en que este estilo llegó a Santander gracias a la excelente comunicación con vapores que había entre el puerto de La Habana y del de Santander.
En esos años, Garay y Villalón fueron también os responsables de la divulgación del novedoso género musical por el caribe, especialmente en los puertos que, junto La Habana, tenían más comunicación con el puerto de Santander: San Juan de Puerto Rico y Veracruz en Méjico (en cuyo puerto manifestó Agustín Lara haber escuchado de los marineros de los vapores el primer bolero de toda su vida).

El bolero llegó a Santander a principios del siglo XX gracias a la privilegiadas comunicaciones que su puerto tuvo con América durante 250 años: Sólo hacia La Habana y Veracruz salía desde Santander un vapor correo cada once días con capacidad de hasta 2.000 pasajeros, desde finales del siglo XIX hasta casi mediados del siglo XX (más de los pasajeros que actualmente utilizan su areopuerto). Santander exportaba además "harina de Castilla" a todo el caribe, lo que le convirtió en un próspero puerto con una clase media adinerada y una población íntima y familiarmente relaccionada con América, conociéndose como "indianos" a aquellos montañeses que salieron en los muchos vapores hacia distintos destinos de América y Filipinas, muchos de los cuales volvieron y dedicaron grandes fortunas a obras culturales y de alfabetización en sus pueblos y ciudades de origen, por lo que el nivel educativo de "la montaña" era sobresaliente en la España de entonces. Inserta en la labor educadora y modernizadora de muchos mecenazgos de indianos estuvieron también las bellas artes, la poesía y la música. En la fotografía, un "chalet" del Sardinero, que da idea de la exquisitez y refinamiento que alcanzó a finales del siglo XIX esa famosa zona santanderina.
Los "indianos" dejaron así plantado el bolero en los corazones de sus convecinos junto a sus palmeras que también trajeron de América y al tiempo que edificaban sus "casonas de indianos", y erigian escuelas y hospitales. Por otro lado, la pujante burguesía y la nueva aristocracia indiana, junto a la llegada de Europa reclamaban edificios culturales y de ocio acordes al estilo de vida que se respiraba en la capital, como el Gran Casino del Sardinero (en la imagen). Su constructor, Juan Pombo, fué el verdadero artífice de la infrestructura de ocio y hoteles del Sardinero y, por supuesto, de la edificación del balneario del sardinero y de la ampliación en su terraza de la pequeña plaza frente al Gran Casino que se denominaba entonces "del Pañuelo", lugar donde se colocaba la orquesta en las noches de los "baños de ola" desde finalñes del siglo XIX. En esas noches, cuentan las crónicas, que se interpretaron boleros, en la magia de tener cerquísima las olas del mar y en el marco de un novísimo complejo hotelero que recogía ya desde finales del XIX a veraneantes que pasaban entre dos y tres meses de veraneo y reclamaban espectáculos novedosos y estilos musicales "de moda" entonces.

Si bien el comercio transatlántico enraizó el bolero en Santander (como lo hizo también con la habanera, género que sigue practicándose popularmente, incluída en la canción popular), el factor decisivo que hizo de Santander el primer lugar de Europa en interpretarse un bolero fué la enorme oferta de ocio, música y cultural que la ciudad tenía (salones de música de hoteles, numerosísimos cafés-concierto, salas de fiesta, teatros, balnearios, Casino, club sociales como "la gota de leche", el "Real Club de tenis", el "Real Club de regatas"...) especialmente en la época de sus famosos "Baños de Ola", tratamientos que hicieron de Santander el primer gran centro vacacional español desde mediados del siglo XIX. Los "baños de ola" atrajeron a Santander a la realeza española durante más de cien años desde mediados del siglo XIX, y así fué frecuentada por Isabel II, Amadeo de Saboya, Alfonso XII y especialmente el hijo de este y nieto de Isabel I, Don Alfonso XIII (abuelo del actual rey español Juan Carlos I), que veraneó ininterrumpidamente en Santander durante casi 20 años, trasladando la corte a Santander, donde se celebraban los consejos de ministros y se regían los designios del país durante los meses estivales. La presencia de los monarcas y la fama de sus saludables "Baños de Ola" convirtieron la ciudad en el destino favorito de veraneo de la alta burguesía y la aristocracia Española, que encontró en la rica burguesía santanderinia y en las fiestas que sufragaban las fortunas de sus muchos indianos, un perfecto ambiente de lujo y diversión. De este modo, el Gran Casino del Sardinero se amplió hasta tres veces, construyéndose junto a las playas del Sardinero todo un complejo de hoteles, salas de fiesta y sitios de ocio y recreo que complementaban aquellos ya ofrecidos por el Gran Balneario de la "Plaza del Pañuelo", que incluía desde finales del siglo XIX servicio de tranvía, así como verbenas populares y "a la veneciana" (con velas y antorchas" que se anunciaban en los periódicos locales de entonces. La Plaza del Pañuelo tenía servicio de tranvías con el centro histórico de Santander, como se observa en esta fotografía de época y era el auténtico centro cultural y popular santanderino.

Estas diversiones "de moda" entonces reclamaban espectáculos de rabiosa actualidad, recibiéndose con avidez los nuevos estilos llegados en los vapores americanos: el tango de suramérica, el bolero de centroamérica y el charlestón de norteamérica, por lo que en los años 20, los periódicos locales definían como "furor" el éxito que estos estilos tenían en la juventud santanderina de entonces. La programación del música del Gran Casino incluía la contratación de un fabuloso sexteto de profesores que venían de Madrid, así como la presencia de las más grandes figuras de música clásica, ópera y zarzuela de entonces, tanto españolas como americanas, así como compañías de teatro y orquestas que recalaban en Santander desde otros lugares de España o América y aprovechaban su fantástica red de teatros y la gran afluencia de veraneantes para permanecer en la ciudad uno o más meses en cartel. Recordaremos que muchos cantantes de bolero eran miembros de compañías de teatro y zarzuela y que incluso muchos boleros fueron compuestos ex-profeso para ser interpretados en los entreactos de las zarzuelas o incluídos en estas, como el famosísimo bolero "siboney", compuesto por Ernesto Lecuona para su zarzuela "Venus" y que en Santander fué un auténtico delirio, no existiendo orquesta que no lo interpretase en la ciudad por la insistencia del público santanderino de entonces, tal y como recoge el historiador Leopoldo Rodríguez Alcalde en su libro "Crónica del veraneo Regio".

La importancia de Santander como ciudad balneario de recreo (con toda la programación de ocio y cultura que llevaba aparejada) creció aún más a principios del siglo XX favorecida por el lamentable brote de cólera que cerró el resto de los balnearios del norte de España y sur de Europa y por el estallido de la primera guerra mundial en 1914, que hizo de Santander una ciudad cosmopolita y elegante todo el año, pues fueron numerosísimas las grandes fortunas y aristócratas europeas que eligieron la ciudad como lugar de descanso y protección durante la guerra atraídos por el estilo que había impreso a la ciudad el Palacio de la Magdalena (regalado por el Ayuntamiento de Santander a Alfonso XIII y Victoria de Battemberg como residencia Real) y las instalaciones de ocio anezas a este, como el Real Club de Tennis, el hipódromo, el campo de Polo, el campo de Golf, la celebración de regatas en su bahía, considerada una de las más bellas del mundo... Santander apotó los modos y las modas del París, Viena, Londres o del Nueva York de entonces y sus calles se fuero llenado de tiendas de moda que aún hoy hacen de Santander una de las ciudaes más elegantes de España.
Hasta la década de los sesenta, existían en la ciudad más de una docena de orquestas profesionales que actuaban a diario en los diversos hoteles y salas de fiesta de la ciudad. Valentín Díaz Prieto, pianista de la orquesta "Corimbos", recuerda esa etapa épica en la que por Santander pasaban las más grandes figuras mundiales a cantar en directo; en concreto Díaz Prieto pondera haber acompañado a Josephine Baker, a Jorge Sepúlveda y al gran bolerista Antonio Machín ("el más español de los cubanos y el más cubano de los españoles") en sus visitas y galas en Santander. Jorge Sepúlveda, además, solía permanecer varias semanas en su gala santanderina, llegando a tener una relación muy especial con la ciudad, a la que dedicó tres boleros, el más famoso de los cuales tituló precisamente "Santander" y que en la actualidad es uno de los himnos populares de la ciudad, que le ha erigido la única estatua que tiene un bolerista español en el mundo, siuada frente a la Bahía santanderina, tal y como dice su famoso bolero "mirando al mar".

No sólo la interpretación en Santander de boleros en las voces de cantantes Cubanos o Mejicanos, tanto marineros (en los muchos cafés-cantantes del puerto) como profesionales, en zarzuelas que permanecían en cartel varias semanas en Santander, o en las propias verbenas de los "Baños de Ola" antes mencionadas, sino la inclusión de boleros en el repertorio de los grupos musicales montañeses inuyéndose así de los nuevos etilos que llegaban de América, es una constante en Santander que se convertía en un reflejo del espectacular modo de vida de La Habana, del Méjico: Desde principios de los años treinta del siglo XX, se tiene constancia de la existencia de tríos que interpretaban músicas llegadas de América en nuestra ciudad, como es el caso del trío fortmado por Domingo Lemaur, Antonio Trigos y un indiano llamado Pío que les trajo partituras de boleros. En 1939 (el mismo año en que Machín llegó a España desde Francia huyendo de la Segunda Guerra Mundial) el trío formado por Pedro Núñez Tejedor, Cesáreo el acordeonista y la fantástica voz y presencia en los escenarios de Hortensia, hacían fantásticos boleros, de suerte que la propia Hortensia era reclamada como "cancionetista de bolero" por muchas de las orquestas de Madrid que venían a hacer galas al Club de Tenis o al Gran Casino. En 1940, el cuarteto "Piquío", formado por Jesús González, Medrano, Rafale "Fali" Villegas y Varela al acordeón, cantaban boleros llegados de América y componían algunos de los más bellos boleros de la historia de Santander. Ya en 1941 el bolero era un género interpretado con asiduidad en España, siendo ese año en el que comienza su trayectoria artística profesional Jorge Sepúlveda y Machín hace su aparición estelar en Madrid, acompañado por la orquesta "los Mihuras". En el año 1943 (un año antes de formarse el trío "Los Panchos" en Nueva York) ya hacía y componían bolero un jovencísimo trío llamado "Los puertochiqueños", formado entonces por los hermanos Joaquín y Manuel Ocejo y por Agustín Martín y dos años después, en 1945, el mismo año en que llegó por pirmera vez Jorge Sepúlveda a Santander, se fundó el trío "Los tres del Norte", con Esteban Martínez, el propio Mauel Ocejo y con la dirección musical de un jovencísimos Alberto Lemaur que en 2010 - 65 años después- aún sigue cantando y tocando bolero en Santander. (En la foto junto a Oniel Moises, hijo de Ibrahim Ferrer)

Mención especial ha de hacerse al quinteto "Los Cántabros", formado inicialmente el el verano de 1948 por profesores músicos de Madrid que llegaron a trabajar en el verano santanderino y por músicos montañeses, como el santanderino Manolo Delgado, Samperio padre y Miguel Ángel Samperio (el que después fuera uno de los compositores clásicos más laureados de Santander), Felipe, un bilbaíno que hasta hace poco prestaba su voz en la televisión Vasca, y la voz extraordinaria del madrileño Joselito. El Quinteto "los Cántabros" tomó un vapor en el puerto de Santander hacia Veracruz tras acabar su temporada veraniega en 1951, y en Méjico permanecieron hasta finales de 1954, acompañando en el escenario a artistas de la talla de Lucero Tena o el bolerista Lucho Gatica. En realidad, "los Cántabros" continuaron en Méjico varios años desde el 41 pèro como trío, con el santanderino Manolo Delgado, Felipe y la voz de Joselito, mientras Samperio Padre e hijo se volvieron a Santander, donde Miguel Ángel Samperio aprobó una cátedra de piano en el conservatorio.

Ese mismo año el santanderino Emilio Tuero (en la imagen de arriba), primera voz de la potentísima emisora mejicana XEW, estrenaba el bolero "Bésame Mucho" de manos de su compañera de emisora Consuelo Velázquez y en Santander, la noche del 15 al 16 de Febrero, durante un potente huracán de viento sur, se quemó todo el casco antiguo de la ciudad en una de las noches más aciagas de su historia. En la imagen, una de las últimas fotografías del trío santanderino "Los tres del Norte" a finales de los años cuarenta


Sería prolijo nombrar a los tríos y grupos de bolero santanderinos de los años 40, pero destacaremos al trío "Arkansas" formado por Luis, Alfredo y Francisco, que realizaron una memorables actuaciones hasta principios de los años 50, llevando el bolero por toda Cantabria, sin bien también incluían en su repertorio canción montañesas y éxitos "de moda entonces". La radio de aquellos años emitía canciones de "El presi", Angelillo, y sobre todo, boleros en la voz de Antoñita Moreno y de modo arrollador, en la voz de Don Antonio Machín. Jorge Sepúlveda, que había cantado como primera voz en Radio Madrid, tenía también su hueco en Cantabria, como muchos grandes boleristas de entonces, como el Dominicano Lorenzo González. Eran años en el existía la cartilla de racionamiento (vigente hasta 1953) e incluso el "fielato" o impuste que se cobraba por pasar desde Cueto hasta el mercado de la plaza. Radioa Santander, desde la calle Martillo, con la voz de Arturo Moreno o Radio Cantabria (en el Pasaje de Arcillero, junto a la Plaza Porticada) con la voz de Federico LLata Carrera y Antonio Carreró, y la época en la que los jóvenes talentos de la música de Santander despuntaban en el centro de Educación y Descanso de la calle Magallanes, como una jovencísima Victoria Soto.


En el año 52, un representante llamado José Manuel Jado descubrió el potencial de un trío de amigos jovencísimos: "Nanín" con 15 años, Víctor Santiago con 17 y su hermano José Luis con 16, al que denominó "trío los brisas del sardinero" (en la fotografía superior) y que siguen con idéntica formación en la actualidad en 2010, después de 58 años, siendo por lo tanto, el trío decano de España, y uno de los más antiguos del mundo con la misma formación. 58 años del trío "Los Brisas" manteniéndose los mismos componentes que lo fundaron es una cifra impresionante para cualquier estilo musical.
En el bolero en Santander, la presencia de "Los Brisas" y de figuras legendarias del bolero como Alberto Lemaur, adquiere una especial significado, pues representan en el siglo XXI la herencia inmaterial que los indianos montañeses dejaron en nuestra tierra hace 100 años y que ahora se rvela con la reunión de casi medio centenar de músicos de bolero en la terraza de la antugua "plaza del Pañuelo" (hoy Plaza de Italia) lo que situa a Santander en un lugar de primerísima línea en el bolero en Europa y al Restaurante "Maremondo" (anfitrión del ciclo "100 años de bolero en Santander" pues en su terraza se interpretaron hace 100 años los primeros boleros de la historia de España, en una referencia española que supera nuestras fronteras y atrae amantes del bolero no sólo desde la cecana Francia o de Inglaterra (con quien Santander sigue manteniendo una serviciop de Ferry dos veces por semana), sino numerosísimos descendientes de indianos de toda Cantabria y de toda América que se han acercado a su terraza junto al mar a recibir un baño de sentimiento y pasión, de historia y de tradición, de renovado interés y de rabiosa actualidad en un género romántico que cumple sus primeros 115 años, tan antiguo como el más primitivo blues o el más primigenio estilo de jazz, pero eminentemente latino, hispano e inserto en el acervo cultural de todos los montañeses. De este modo se explica la existencia de un grupo de bolero de más de 25 miembros uq eha realizado este verano un intensísma gira: la Agrupación "Jueves de Boleros", que con su presencia y su excelente modo de interpretar el bolero, fueron la base sobre la que se desarrolló la extraordionaria descarga de bolero con la que se despidió el primer ciclo "100 años de bolero en Santander".

Destacar en la "descarga de bolero" que tuvo lugar el domingo 19 de Septiembre de 2010, la actuación del cuarteto "obsoletos Classic" (Ana Herrero a la flauta traversera, Carlos a la guitarra y las voces de Pedro Herrero y Luis Felipe) que alejó el fresco de la noche santanderina con temas como "amarraditos", el bolero de Isolina Carrillo "Dos Gardenias" o el bolero dedicado a Roberto Cantoral "Regálame esta noche".

Destacar así mismo la magnífica interpretación al piano de Eder Paiva, director musical del cuarteto de bolero-cumbia "sangre morena" que acompaño magníficos boleros interpretados en las voces de Pilar Falla (del quinteto "Sólo dos y un bolero") como "Sabor a mi", o con la voz de Diana, cantante del grupo de bolero-bossa "Jatobá", el fantástico tema "la chica de Ypanema". En las fotografías: la formación de bolero-bossa "Jatobá" y luna imagen de estudio de la fantástica vocalista de bolero -feeling, Pilar Falla ( del quinteto "Sólo dos y un bolero"

La excepcional interpretación de varios boleros a la guitarra por el maestro Juan Santana (bajo estas líneas) marcó un hito memorable en la noche, acompañado a Manuel Encabo en el bolero "Cómo fué" y como recuerdo a Roberto Cantoral, el bolero "Soy lo prohibido" e interpretando en solitario fantásticos boleros en el silencio respetuosísimo del público aficionado al bolero de Santander, que gana así su justa fama de ser un público educado, sentimiental y entregado al bolero y, sobre todo, amante y conocedor de la buena música y del buen hacer. No cabe duda de que os mismo músicos de los distintos grupos eran los primeros en escuchar con atención a los compañeros que en ese momento interpretaban boleros con el alma - al modo en que se interpretan en Santander: muy sentidos-.
Miembros de "La banda del aserradero" interpretaron, acompañados por Adrián, su director musical, a la guitarra, varios boleros y un tango recordando el paso por Santander de Carlos Gardel, y Eder Paiva volvió a acompañara a Pilar Falla y a Eva Maza (primera voz del quinteto "Bolero.son"), quienes junto a Diana recordaron el hecho de que fue un santanderino llamado Emilio Tuero quien estrenó por vez primera el bolero "Bésame mucho" en 1941.
Sobre estas líneas, tienen ustedes la fotografía de la espectacular formación "Bolero.son", con Eva maza como primera voz. Como director musical, nada menos que un sobrino del gran Benny Moré: Hermes de la Torre. En general, el nivel musical de la descarga de bolero fué muy alto, pues a pesar de que sólo se contó con la presencia de la mitad de loa músicos de bolero de Santander, casi se llegó al medio centenar de intérpretes los que se reunieron esa noche para clausurar el ciclo "100 añops de bolero en Santander"
Carlos, guitarrista de "Obsoletos Classic" acompañó a Diana (del cuarteto de bolero-bossa "Jatobá") en el bolero-tango "la noche que me quieras" y Juan Santana en solitario cantó el fantástico bolero "junto al mar", tras el que muchos miembros de la agrupación "jueves de Boleros" y de "La banda del aserradero" coparon a rebosar el escenario de la terraza del Maremondo para interpretar varios boleros, y junto a Pilar falla, el bolero-feeling "Para mi" con mucho sabor a jazz.

La noche continuó con una improvisada descarga de bolero, en la que se enlazaba un bolero con otro, de modo informal, que obligó a mucho público a trasladarse a las mesas desde donde los músicos de bolero iban enlazando los distintos boleros, que se extendieron hasta la madrugada del domingo, sobre todo a cargo delos componentes del octeto "La banda del aserradero" (en la imagen), cerrando una memorable noche de bolero que puso un colofón de lujo al ciclo "100 años de bolero en Santander".

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